Comondú, BCS.  El disgusto de los pescadores que dependen de las especies que habitan el Golfo de Ulloa es notable, tras el reciente anuncio que se filtró a la prensa sobre el cese de la pesca en la zona ubicada frente a las costas de Comondú.

Integrantes de la Cooperativa de Producción Pesquera Puerto Chale hicieron un comparativo en un mapa con el objetivo era conocer dónde se ubican las coordenadas de la minera submarina “Don Diego”, y para su sorpresa descubrieron que casi todo el proyecto quedó dentro de la Zona de Restricción Pesquera.

“La Semarnat (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales) no debe permitir ya ni siquiera que los de la mina metan una nueva manifestación de impacto ambiental para tratar de nuevo les aprueben este proyecto si su polígono queda dentro de una Zona de Restricción Pesquera para Protección a las Tortugas”, dijo Tomás Camacho.

La suspicacia es imposible para los pescadores, cuando saben que el proyecto de minería submarina anunció la elaboración de una nueva manifestación de impacto ambiental para obtener el permiso del gobierno mexicano. La autoridad ambiental negó la autorización, por ser un potencial impacto a las tortugas marinas.

Las coordenadas que aparecen en la ilustración, explicó Tomás Camacho integrante de la cooperativa, fueron dadas a conocer durante las reuniones que los funcionarios llevan con los pescadores. En tres semanas se publicarán oficialmente las modificaciones  al acuerdo, “pero por este año se prohibirá la pesca de escama con cualquier arte de pesca hasta agosto”.

La noticia del cierre del Golfo de Ulloa a la pesca, se dio a conocer por una filtración de oficios oficiales entre el gobierno mexicano y estadounidense, y que el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y el Centro de Biodiversidad Biológica entregaron a medios de comunicación junto con un boletín de prensa.

La Delegación de Sagarpa confirmó más tarde que serían durante los cuatro meses (mayo, junio, julio y agosto) siguientes cuando los pescadores ribereños tendrían que dejar las redes y sus embarcaciones. La idea es evitar un embargo de Estados Unidos como ocurrió con el atún en el pasado.

El gobierno mexicano destinará 65 millones de pesos para apoyar a los trabajadores del mar, e impulsarán proyectos de acuacultura para acceder a una bolsa de 7 millones de pesos. El polígono de restricción aumentó de 884 mil hectáreas a 900 mil hectáreas.