jueves 30 de octubre de 2014 | 08:25
Gay

Sacan ojos a joven gay detenido en cárcel de Vallarta

Redacción SDPnoticias.com
COBERTURAS
sáb 11 ene 2014 13:28
Sacan ojos a joven gay detenido en cárcel de Vallarta Héctor Jonathan Franco Martínez

Jonathan Franco Martínez, joven gay de Vallarta fue detenido por un supuesto robo, dentro de la cárcel fue agredido por otro detenido, quien le sacó los ojos. Su novio denuncia irregularidades y homofobia. 

México.- Mientras Héctor Jonathan Franco Martínez de 25 años de edad, se encontraba detenido en la cárcel preventiva de Puerto Vallarta el pasado 23 de diciembre, fue agredido de forma salvaje por otro interno, quien le sacó los ojos. 

El joven gay fue agredido por el panadero de origen michoacano José Francisco Aguilar Hernández, alias "el Pancho", quien golpeó a Héctor y le sacó los ojos; el joven gay se recupera en el Centro Médico de Occidente

Héctor Jonathan fue detenido por presunto robo y daños a un taxi, mientras que su agresor, José Francisco Aguilar, está acusado de robo a casa habitación. 

"El Pancho" confesó que se encontraba bajo los efectos del consumo de mariguana y que le molestó que Héctor se masturbara en la celda, por lo que decidió golpearlo y sacarle los ojos con sus propias manos, tras lo cual mordió uno de los globos oculares extirpados

Personal de la cárcel preventiva llegó demasiado tarde a colocar al agresor en otra celda, mientras legaba la ambulancia por Héctor.

Según peritos del Instituto Jaliciense de Ciencias Forenses la victima tiene varias heridas graves provocadas por objeto "contundente", las cuales ponen en riesgo su vida. 

Ahora la Fiscalía Regional de Justicia investigará a fondo para deslindar responsabilidades, incluso la de los custodios que supuestamente vigilaban las instalaciones de la cárcel preventiva

Entre los que ya han realizado su declaración están: Santiago Valencia Alcalá y Julián Catalán Gallardo, adscritos al área de celdas de los separos; el médico de guardia, Rubén Contreras Paniagua; el guardia del acceso número dos, Rosalba Álvaro Vázquez; el encargado del departamento jurídico en turno, Víctor Gómez Hernández; el comandante de guardia, Juan Ramón Vega Quintero y la perito en criminalística, María del Carmen Ramírez Cano.

Se informa que el sistema de videovigilancia de la cárcel esta descompuesto, por lo que no existe evidencia en imágenes de la agresión contra Héctor Jonathan Franco Martínez.

Por su parte, José Guadalupe Castillón Barajas, novio de Héctor, denunció que existen varias irregularidades en el caso, además advirtió que la seguridad dentro de la cárcel preventiva resulta deficiente. 

José Guadalupe informa que el 23 de diciembre, cuando ocurrieron los hechos, primero le ocultaron la agresión, horas después se le informó que se había dado una riña en la que su novio había resultado lesionado de gravedad. 

Además, según lo informado por el personal de la ambulancia, Héctor estuvo tirado en el suelo de su celda por más de una hora, sin que nadie se preocupara de mínimo limpiar sus heridas. El médico de la cárcel en turno había ido a desayunar.

A continuación la declaración de José Guadalupe Castillón Barajas novio del joven agredido en una cárcel de Vallarta, recogida por PrensaGlobal

Mi nombre es José Guadalupe Castillón Barajas. La madrugada del 23 de diciembre, Héctor Jonathan, que fue el afectado, salió de mi domicilio, iba a cenar, dijo que iba a comprar unos tacos, eso fue como a las 12:30 de la madrugada. A la 1:15 yo le marque porque se me hacía mucho tiempo, él había ido a una fiesta y se tomó unas copas, iba un poco tomado y me preocupó porque se había ido solo. Le marqué, no me contestó las primeras cinco llamadas, como a la sexta lo hizo pero me grito “Lupee” muy fuerte y se cortó.

Me acosté, lo esperé y no llegó, nunca había pasado antes. Él había salido bajo libertad condicional de la penal de Guadalajara, entonces era muy tranquilo, tenía que ser así porque estaba bajo un proceso, entonces no buscaba pleito, no hacía nada malo que le afectara, iba cada mes al penal de Ixtapa, se hacía antidoping, le hacían entrevistas, su supervisor venía a mi casa, supervisaba que trabajara, sobretodo porque le faltaban 3 meses para terminar.

A las 8:30 de la mañana me llaman que está detenido en Las Juntas, que le llevara un suéter, cobijas y papel higiénico. A las 9:15 am llegue allá, me dijeron que estaba detenido, que estaba bien y que le iba a entregar las cosas, que no podía verlo y me mandaron con el MP para que me explicara por qué había ingresado; me dijo que el motivo fue que trató de asaltar a un taxista, fue lo único que me dijo, con un desarmador y le quitó 500 pesos, que el proceso iba a durar 48 horas, que si conocía al taxista lo contactara para tratar de arreglar el asunto, pagar los daños y que quitara la denuncia. Yo dejé mi nombre y mi teléfono por si el taxista iba. A las 9:30 am me vine a mi casa.

Hasta las 5:30 pm me marcan otra vez de los separos, yo pensé que para decirme que ya estaba el taxista, que llegáramos a un acuerdo. Pero no, era para avisarme que Héctor Jonathan estaba hospitalizado en el Regional gravemente herido por una riña interna, es todo lo que me dijeron. Le hablé a su mamá y le dije que su hijo tuvo un accidente, que se peleó en los separos, no me imaginaba la gravedad del asunto.

Llegué al Hospital Regional, me atendió la trabajadora social, me dijo que era algo muy fuerte, que tuviera valor, que lo que me iban a decir era algo terrible. Yo pensé qué pudo haber pasado, se supone que estaba en un lugar seguro. Me pasaron con él y el doctor, Jonathan estaba vendado y amarrado de las muñecas y los pies.

El doctor me explicó en términos científicos que no entendía, cuando vio que me quedé en shock me dijo: efectivamente, le sacaron los ojos; yo entré en shock, no supe qué hacer, salí del Regional, me puse a llorar, me dio mucha tristeza, coraje por lo que le pasó y me dijo el doctor que lo habían amarrado porque cuando llegó entró con mucho dolor, un dolor insoportable que no lo dejaba estar quieto y por eso lo amarraron para que no estuviera agarrándose la herida.

Cuando platique con la trabajadora social me dijo que no me quedara callado, que eso no se podía quedar así, porque habían muchas cosas que estuvieron mal: Primero que nada ellos recibieron la llamada a eso de las 8:40 am, que tenían un herido en la celda y que mandaran una ambulancia. Yo fui a las 9:15 am y no me dijeron nada, entonces me ocultaron que él ya estaba herido, no sé por qué motivos, cosa que me da coraje, porque de haberlo sabido obviamente como mi pareja que es, yo hubiera hecho lo mejor para él. Dos, cuando los muchachos de la ambulancia llegaron a recogerlo estaba peor que un animal en el piso, tirado, lleno de sangre, los ojos a los lados de él, sin atención médica, cuando de las 8:40 a las 10 am que llegó la ambulancia pasó más de una hora tirado en el piso. El doctor de los separos estaba desayunando y a él no le importó, la encargada y el director que estaba ahí tampoco hicieron por recogerlo o limpiar sus heridas, una venda aunque sea en sus ojos, sentarlo, acostarlo en la cama. Se lo llevaron y fue hospitalizado y sedado y ahí estuvo en el regional hasta las 9 de la noche.

Otro detalle: a mi me hablaron hasta las 5:30 pm, no sé por qué a esa hora, estaba con su puro nombre en el hospital, no sabían si tenían familiares, donde vivía, nada. En Las Juntas nunca me hablaron. Cuando llegué al hospital le hablé a su familia, no me imaginaba decírselo a su mama, le dije a su hermana lo que estaba pasando.

Fui como a las 7:30 pm a Las Juntas para que me entregaran sus pertenencias porque no tenía su número de seguro, la trabajadora social me dijo que no puede entregarme nada porque tenía que firmar él y él estaba grave en el hospital, se puso un policía a un lado, saque su tarjeta de recursos humanos y prendí su celular para sacar algunos contactos. Les pregunté qué pasó, por qué no me dijeron cuando vine en la mañana, me dijeron que nadie vio ni oyó nada.

Como favor lo dieron de alta en el seguro, pedí una ambulancia, no me la quisieron dar en el seguro social, entonces Bomberos lo trasladaron, eso ya fue el 24 de diciembre.

Llego un reportero, yo no quería dar entrevistas, me dijo el doctor habla, no te quedes callado. Yo no me sentía con el derecho, sentía que me iban a decir que yo no era nadie cuando creo que si él vivió conmigo desde hace dos años y es mi pareja tengo toda la obligación, por lo mucho que significa para mi.

Lo trasladaron al Centro Médico de Occidente desde el 25 de diciembre en la madrugada. No he ido a verlo por razones lógicas cuando es una pareja así (homosexual) hay partes en las que no se aceptan y su papá no ve nuestra relación bien, yo no quería tener enfrentamientos o que me culparan. Tenía miedo.

Me dijeron que lo tenían que intervenir rápidamente porque el nervio óptico era lo que le estaba molestando y causando mucho dolor, estuvo sedado como seis días hasta el 28 que lo operaron, porque me habían dicho que había probabilidades de salvarle el ojo derecho, le estaban haciendo estudios, pero no se pudo, porque fue muy fuerte la forma en que se los sacaron y le lastimaron internamente. Daban gracias a dios que estaba vivo porque creo que en la parte de los ojos hay una vena que va directamente al corazón y otra al cerebro.

Le cauterizaron para que le deje de doler y no funcione y siguió sedado hasta el 2 de enero, cuando empezó a tener un poco de movimiento. Balbuceaba cosas que ocurrieron dentro de la celda como “güey vete a la verga, déjame dormir, no estés chingando déjame dormir”. Jonathan está estable fuera de peligro y ahora estamos esperando que se despierte para que cuente que fue lo que pasó.

Estamos viendo los recursos legales, que los culpables se hagan responsables. La policía le echa la culpa a la persona que estaba ahí pero ya ingresado al penal de Ixtapa, tengo una tía que trabaja ahí, recibe las declaraciones cuando entran las personas y el culpable dice que estaba con él en la celda y que llegó satanás y que le dijo “quiero los ojos de ese muchacho que está ahí” y que por eso se los sacó.

Entonces sacaron la conclusión que sufre de demencia, ellos no se conocían, fueron ingresados por diferentes motivos. Ahora al responsable lo tienen en celda aparte y le quieren dar atención médica para su trastorno mental. Y si él está enfermo entonces la responsabilidad recae en las autoridades: como lo metieron en la misma celda que a esa persona porque al ingresar a los separos se tiene que hacer un parte médico para ver cómo llegan y no se lo hicieron.

Jonathan tiene todo el apoyo de parte de su trabajo con el seguro social hasta que salga del Centro Médico, pero una vez ya saliendo requiere terapias. Alguien debe hacerse responsable para que se indemnice porque ya no va a poder trabajar, ya no va a moverse por sí solo, él trabajaba como chofer. Que paguen los gastos y se le indemnice para que pueda sobrevivir. 

Con información de PrensaGlobal y Milenio