México- La personas suelen confundir pequeños episodios de tristeza con la depresión. Mucho cuidado que si bien en ambos casos se experimenta esta sensación, la primera con el tiempo se supera, pero la segunda en la mayoría de los casos debe tratarse con fármacos. De hecho, la depresión es una patología más, lo que sucede es que el término o la expresión “estoy deprimido” ha sido empleada de manera coloquial para referirse a un bajo estado emocional por las cientos de causas por las que la tristeza puede llegar a manifestarse en los seres humanos.

No obstante la depresión va mucho más allá de sentirse triste, es un trastorno que se traduce en “anhedonia”, esto es, en la incapacidad para sentir placer, interés o satisfacción en casi todas las actividades. Además de experimentar irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño o exceso del mismo, cambios grandes en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso, cansancio y falta de energía, sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa, dificultad para concentrarse, lentitud en los movimientos, inactividad y retraimiento de las actividades usuales, sentimientos de desesperanza y abandono y en los casos más agudos, pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

Por tal razón, lo peor que puedes decirle a alguien que en realidad esté diagnosticado con esta enfermedad, es ¿pero por qué estás triste, si lo tienes todo? O “ya se te pasará, sal a disfrutar la vida, diviértete”.

Finamente, los especialistas recomiendan un tratamiento médico como en el caso de cualquier otra patología. Una persona con diabetes debe suministrar insulina a su cuerpo diariamente, las deficiencias cardiacas, renales y un largo etcétera también lo requieren, entonces ¿por qué la depresión no? Basta de mitos, la depresión no se trata sola, se necesitan fármacos además de un estilo de vida saludable, como hacer ejercicio y una dieta balanceada para mejorar la producción de serotonina en tu cerebro.