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Estilo de vida

Rituales y ceremonias en la Pirámide de los Nichos en Tajín

Redacción SDPnoticias.com jue 21 mar 2013 15:08
Rituales y ceremonias en la Pirámide de los Nichos en Tajín El equinoccio de primavera en Tajín reúne a multitud de personas para celebrar su renacimiento espiritual.

¿Te has preguntado qué es un equinoccio? ¿Sabes cuál es la leyenda tras la vainilla de Papantla? ¿Sabes qué representan los 265 nichos de la pirámide?

Hoy alrededor del medio día en el sitio arqueológico de Tajín presenciamos el efecto del cenit del sol en el complejo, construida exactamente para este propósito.

Se llama equinoccio  a la coincidencia del Sol en el plano del ecuador terrestre.

La palabra equinoccio significa "noche igual" porque es el momento del año en que noche y día duran exactamente lo mismo.

Esto es porque los polos terrestres se hallan a igual distancia del Sol, ergo, su luz cae por igual en ambos hemisferios.

El cenit se alcanza cuando el sol  está perfectamente vertical sobre nuestras cabezas.

Los 365 nichos de la Pirámide representan los días del año y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

La construcción triangular representa la tríada de fuerzas básicas de la naturaleza y la Trinidad espiritual.

Tajín se representa descarnado para motivar el desprendimiento del ego, dándole relevancia  al tocado de plumas que simboliza al espíritu.

 Es sin duda, un testimonio grandioso del pasado. Herencia invaluable de la cultura precolombina que se le ha adjudicado a la cultura Totonaca, aunque realmente es anterior a ella.

Se asume que la pirámide está dedicada al dios Tajín, dios Trueno, aunque similitudes con Chichen Itzá sugieren que puede estar dedicada también a Quetzalcoált.


 Específicamente por la  sombra del un cilindro monolítico que se proyecta ascendentemente sobre los escalones.

 Claro que esta información se maneja en ámbitos académicos, popularmente se difunde la leyenda de Tajín.

 Tal leyenda reza que yace atado con el arcoiris en el fondo marino. Donde estará preso hasta que una virgen lo libere arrojando una flor de vainilla al mar.

 Cabe mencionar que la región totonaca, entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio, reúne las condiciones perfectas para el cultivo de vainilla.

La especie proviene de la orquídea Vanilla Planifolia, y según la cosmogonía totonaca, la planta nació al fertilizarse la tierra con la sangre de la princesa Tzacopontziza (Estrella de la Mañana), cuando fue decapitada.

Ella y el príncipe Zkatan-Oxga (Venado Joven), sufrieron tal muerte a manos de sacerdotes de la diosa Tonoacayohua. Así los castigaron por haber huido juntos. El príncipe se convirtió en un arbusto, y la princesa en la orquídea.

Estas dos plantas son simbióticas, la orquídea depende del arbusto para subsistir.

De hecho, "vainilla" es el nombre de los españoles a la planta, pero en totonaco es Caxixanath (flor cazada) en honor de Tzacopontziza.


 Es hermoso imaginar esta leyenda cuando al salir del sitio arqueológico, los vendedores que se apuestan en la vereda ofrecen amistosamente el producto estrella de la región, la vainilla, ya sea en esencia líquida o en varitas secas.

 Esperemos que el turismo reactive la economía de estas amables personas, como es el propósito de la celebración.