Tlaxcala, Tlaxcala.- Elementos de la policía municipal de Tocatlán, Tlaxcala, son acusados por un grupo de migrantes de haber disparado en su contra, cuando éstos viajaban a bordo del tren, conocido como ?La Bestia?, matando a uno de los centroamericanos y dejando lesionados a otros dos.

"Veníamos arriba de los vagones, veníamos distribuidos en todo el tren, cuando vimos que pasó una patrulla, azul con blanco, y rebasó al tren, entonces empezamos a escuchar los balazos, de la nada nos dispararon", comentó uno de los inmigrantes que sobrevivieron al ataque, originario de Honduras.

"Uno de los policías hasta se hincó, acomodó su arma en su hombro y disparó, disparaba y disparaba contra los que íbamos en el tren, esto fue racismo, fue racismo", remarcó el hondureño, quien por cuestiones de seguridad se reservó su identidad.

Los migrantes denunciaron que el ataque de los uniformados en su contra se registró la tarde de este lunes 5 de octubre, en el municipio de Tocatlán, aunque el tren, proveniente de Tierra Blanca, Veracruz, se detuvo hasta la comunidad Tochac, en Xaloztoc, donde pidieron ayuda y denunciaron los hechos.

Ante esta situación, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) inició una investigación por los disparos de arma de fuego en contra de los migrantes, entrevistando a personal de seguridad de la empresa "Ferrosur" y a algunos de los migrantes que viajaban en el ferrocarril.

"Ambas partes coincidieron que a la altura del municipio de Tocatlán, sujetos desconocidos abrieron fuego en contra de ellos sin motivo alguno. Por lo anterior, los oficiales de la Policía de Investigación ya realizan las primeras pesquisas, a fin de determinar la identidad de los probables responsables", señaló la dependencia a través de un comunicado.

Los migrantes, originarios de Nicaragua, Guatemala y Cuba, identificaron al fallecido como Henry Mauricio, nicaragüense de unos 24 años de edad, quien recibió un disparo en el pecho y se desvaneció en el vagón hasta quedar colgado de una escalera.

Los migrantes dijeron que tres de ellos se dieron a la fuga y al resto lo llevaron a la PGJE para rendir su declaración, ahí los tuvieron hasta la madrugada de este martes y luego los dejaron trasladarse hacia la Casa del Migrante en Apizaco, Tlaxcala.

"Ya casi llegábamos a la casa del migrante pero nos agarraron a balazos, tenemos miedo, no somos delincuentes, somos inmigrantes, venimos en el frío, en el sol, sin comer, no merecemos esto, es una ingratitud, es inhumano", comentó otro de los sobrevivientes.

Con información de Reforma.