El que nunca vende, sino siempre compra, ahora tendrá que deshacerse de activos. El hombre, Carlos Slim, que acostumbró a sus colegas a negociar con él de rodillas, hoy avienta la toalla y decide entrar de lleno a la era de la competencia abierta. Sin juicios, sin periodicazos, sin escándalos.

Sin todavía haber reforma, América Móvil (Telmex, Telcel), ya ha anunciado que prefiere vender algunos de sus activos que pagar el costo de ser un agente preponderante.

Todavía no hay reforma, la habrá en unas horas y los resultados ya son reales: Slim ya no quiere ser un gigante. El éxito de la reforma de Peña Nieto la reconoce todo el mundo.

Es la nota del año, sin duda, ya que América Móvil (AMX) desincorporará activos no estratégicos, como una medida para dejar de ser considerado como agente económico preponderante en la industria de las telecomunicaciones, y además renuncia a la opción de adquirir el 51% del sistema de televisión satelital Dish, con el que solamente mantendrá un acuerdo comercial de facturación y distribución de equipos.

El primer gran logro de la reforma en Telecomunicaciones de EPN es el anuncio de América Móvil: Es mejor ser pequeño en un ambiente de competencia, que monopólico y sufrir las consecuencias de la ley. Por primera vez en la historia económica de México se da una noticia de primer mundo: Se combate, dentro de un marco legal, a un monopolio para beneficiar al consumidor.

El segundo logro se verá, cuando bajen los recibos de telefonía fija, celular e internet.

Ahora bien, a Slim no le va a ir necesariamente mal, sino hasta podría irle bien. Y para Televisa eso representa una mala noticia. ¿Por qué?

Lo que iba a pasar en 8 años después de muchos juicios, abrir el sector a la competencia plena, pasará en un año.

Slim para dejar de ser preponderante tiene que vender un negocio del tamaño de Telefonica en Mexico. El que lo compre va a tener que pagar unos 20 mil millones de dólares. Quien tenga 20 mil millones de dólares tiene músculo financiero para competir con Slim y con Televisa en celulares, telefonía fija, TV restringida y datos.

Telefonica no puede comprar todo el paquete porque, si lo hiciera, sería en automático preponderante, o sea que Telefónica reza para que Slim venda por partes.

¿Quiénes pueden comprar todo el paquete del que se deshaga Slim? Gigantes como Vodafone, Sprint,  Verizon y Deutsche Telekom.

Cualquiera de ellos será, fácilmente, del tamaño de Televisa en Cablevisión. Y Slim, con el 10% de lo que reciba por lo que venda, también muy fácilmente será del tamaño de Televisa en Cable.

Habrá pues competencia, mucha. Qué bueno que así sea. Esto prueba lo brutalmente exitosa que ha sido la reforma en telecomunicaciones aun antes de aprobarse.

Y bueno, queda claro que Slim es muy listo y que tiene excelentes asesores, los mejores que se pueden comprar en el marcado con todo el dinero que ha ganado en una situación competitiva que ya no existe en México.