jueves 27 de noviembre de 2014 | 04:33
Columnas

Fracasa el triple activismo contra @EPN : el de internet, el callejero y el empresarial

@FedericoArreola dom 13 oct 2013 13:33

Hay tres campañas contra el presidente Enrique Peña Nieto. Las dirigen y operan os los que se oponen a las reformas estructurales.

Una es la campaña de internet orquestada por medios digitales identificados con la izquierda, que se la pasan buscando escandalitos, reales o inventados, para golpear la imagen de EPN y su familia.

Otra es la campaña callejera, sobre todo la realizada por los profesores de la CNTE que se dedican a bloquear casi a diario calles y carreteras en muchos lugares del país.

La tercera es la campaña de los empresarios que no quieren pagar impuestos y que, a través de sus voceros más estridentes, como Pedro Ferriz de Con, incitan a que se vea al presidente Peña Nieto y a su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, como los verdaderos peligros para México.

Por fortuna, las tres campañas están fracasando.

La gente no se cree tantas historias sin sustento que circulan en internet, claro que no.

Los de la CNTE han vuelto odiosa su protesta que tanto molesta y daña a los ciudadanos.

Y los empresarios francamente se ven mal luchando contra los impuestos, sobre todo los que buscan acabar con la obesidad gravando a las bebidas engordadoras como la Coca Cola.

Esta semana empezará a tomar forma la reforma hacendaria; es decir, no la impedirán los empresarios y sus voceros.

Pronto habrá reforma energética; la izquierda no podrá detenerla simple y sencillamente porque se trata de una reforma fundamental para el desarrollo de México.

Y la CNTE no impidió la reforma educativa, no tenía fuerza para ello. Ahora lo que falta es que las policías de todo México apliquen la ley y no permitan bloqueos absurdos de avenidas y carreteras.

Seguirán los plantones de maestros y de otros izquierdistas, pero les van a resultar contraproducentes.

Los empresarios seguirán presionando para no pagar impuestos, jamás se resignarán, pero el Estado contará con mejores instrumentos que en el pasado para obligarlos a cumplir.

Y el griterío de internet no dejará de calumniar a EPN, pero a la larga la verdad y la decencia terminarán por imponerse en Twitter y Facebook.