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Columnas

Cómo desaparecer del Buró de Crédito

Emmanuel Ameth @1ameth1 mié 4 sep 2013 05:24

La respuesta más sencilla sería decir ‘pagando’ pero ello no es del todo cierto. La verdad es que cuando se han acumulado más de tres mensualidades vencidas, aún liquidando, no existe garantía alguna de que puedan contratarse más líneas de crédito derivado de las leyendas de ‘quita’ que aparecen en los pagos además de se suele ser reportado por más de una institución crediticia cuando esto sucede.

La banca en México ha operado como ha querido gracias a la displicencia de nuestros gobernantes. Las prácticas que comenten están muchas veces fuera del marco de la ley y en otros casos, simplemente son injustas. El abuso de las sociedades de información crediticia como el Buró Nacional de Crédito con diversos fines condiciona y perjudica el acceso no sólo a la obtención de un financiamiento, sino al acceso a empleos dignos así como al derecho a la obtención de una vivienda por parte del trabajador.

Porque los financiamientos en el país son los más costosos del mundo, las deudas son comercializadas de tal suerte que se emite más de un reporte negativo para un mismo crédito contratado e incluso, el robo de identidad persiste derivado de la poca revisión sobre los trámites a seguir para contratar un crédito.

El scoring paramétrico ocupado por las instituciones financieras para otorgar una línea de crédito también es ambiguo. Basta que una persona deje de cumplir sus obligaciones durante tres meses consecutivos para que la deuda sea cedida a otra institución para cobranza y así, ser reportado con mal comportamiento con alguna empresa que desconozcamos. Porque a la banca tampoco le interesa recuperar los adeudos: el riesgo que asumen es muy poco dado que en caso de quebranto, la garantía de la banca de segundo piso cubre casi la totalidad del adeudo además de poder deducir el mismo y obtienen también ingresos por comercializar la misma. Son mayores los beneficios fiscales de que los contratantes no paguen.

Una vez que se ha sido reportado con un mal comportamiento por una multiplicidad de factores que son cada vez más comunes en México (como lo es la pérdida de un empleo, el encarecimiento del costo de vida, el costo del financiamiento por sus intereses leoninos en su carácter ordinario y moratorio) existe una dificultad sumamente grande para poder volver a ser sujetos de créditos así como de otros beneficios. También es común ser reportados por líneas de crédito que no fueron contratadas o bien, por el pago a servicios que no fueron brindados y por tanto, carecen de argumento jurídico para su cobro como lo son las líneas telefónicas, los servicios de televisión de paga, etc.

Es importante señalar que pasados los tres meses y una vez que la deuda ha sido comercializada, la institución otorgante ya no posee la misma, lo que pone a los consumidores a merced de los despachos y sus prácticas ilegales donde abunda la intimidación y el abuso. Incluso, aún pagándose la totalidad del adeudo o una fracción del mismo previa negociación para regresar a un estatus ‘01’ de pago al corriente, la leyenda de ‘quita’ aplica igual para todos, es decir, el comportamiento sobre la línea sigue siendo negativo, de tal suerte que es recomendable buscar la negociación para la obtención de la carta finiquito.

El scoring paramétrico además no contempla solamente la evaluación del último comportamiento reportado sino el que se ha dado los últimos 24 meses sobre la contratación del financiamiento, por lo que liquidar el adeudo no garantiza el ser sujeto a otro esquema una vez que hubo atraso.

El Buró de Crédito así como otras sociedades de información crediticia no son instituciones sino entidades privadas, por lo que existen instrumentos jurídicos suficientes para ser llevados a juicio y así conseguir dejar de ser reportado por estas entidades, aunque ese es el camino más largo. El otro lo describiremos a continuación.

Proceso para salir del Buró de Crédito

Es cierto que existen una infinidad de empresas defraudadoras en la red que prometen cesar de ser boletinado con mal comportamiento en el Buró de Crédito: se debe desconfiar de todas ellas y no caer en sus redes. Sin embargo, el propio sistema permite la realización de reclamaciones y aunque los datos generales así como los que convengan continuarán siendo consultables, pueden irse ‘eliminando y/o modificando’ aquellos reportes cuyo comportamiento sea negativo. Lo mejor de todo, es que es un trámite gratuito y personal.

Lo primero que debe realizarse es obtener un Reporte de Crédito Especial en la misma página de Buró de Crédito o bien, en las oficinas de CONDUSEF. Para tramitar la reclamación es necesario tener a la mano dicho reporte –sin que exceda los 90 días de antigüedad- así como la digitalización de una identificación oficial y de todos aquellos documentos que comprueben la liquidación de adeudos que se sigan reportando.

Ya en el sistema de reclamaciones, deben ingresarse los datos correspondientes para la identificación y posteriormente, pedir la modificación o eliminación de adeudos uno por uno. El tiempo de respuesta es de 30 días hábiles y es gratuito para dos procesos similares cada año, aunque si se hace bien, bastará solamente uno.

En el caso de líneas de crédito por servicios contratados, deberá exponerse que el servicio no se recibió y los saldos se siguieron acumulando en nuestro perjuicio, como sucede con la contratación de líneas telefónicas, celulares y de servicios de televisión de paga. Porque basta el atraso de un pago para que el servicio sea cortado y sin embargo, lo siguen haciendo exigible junto con las demás mensualidades aunque nunca hayan sido proporcionadas.

Para los créditos otorgados por entidades financieras, si la deuda ha sido comercializada, se puede exigir que dejen de reportar, toda vez que ellos ya no son los responsables del manejo y cobro de la misma. Para las entidades que les haya sido vendida la deuda y que la hagan exigible en nuestro detrimento, existe el argumento de que nunca contratamos deuda con ellos y que de ser así, presenten la documentación comprobatoria que lo acredite.

En caso de que las deudas reportadas cumplan con los siguientes criterios, podremos exigir también que se dejen de realizar reportes, contemplando los montos y las fechas del último pago registrado:

         25 UDIS, más o menos $ 113, se eliminan después de un año.

         500 UDIS, más o menos $ 2,260, se eliminan después de dos años.

         1000 UDIS, más o menos $ 4,520, se eliminan después de 4 años.

         En caso de que los créditos con adeudos sean mayores a 1000 UDIS se eliminan al cumplir 6 años en la base de datos de Buró de Crédito siempre y cuando:

Sean menores a 400 mil UDIS, más o menos, $ 1.7 millones de pesos

El crédito no se encuentre en proceso judicial

No se hay cometido algún fraude en sus créditos

Dado que los otorgantes de crédito cuentan con treinta días hábiles para argumentar los términos por los cuales se reporta y en base a la misma ley de sociedades de información crediticia, sobre cada concepto de reclamación deberá solicitarse documentación cotejada con valor probatorio para que, en su caso, contemos con la misma para llevar a cabo un juicio. El representante del área jurídica de cada institución financiera deberá firmar dichos documentos así como exponer la razón que en su caso justifique el argumento bajo el cual continúen boletinando aún y cuando la deuda ha sido vendida.

El proceso anterior no absuelve a las personas de su adeudo con dicha institución y tampoco garantiza que en el 100% de los casos se deje de ser reportado con mal comportamiento aunque quien lo realice, observará cómo la mayor parte de estas instituciones  que le reportaron dejarán de hacerlo –sobre todo quienes duplicaron los adeudos- derivado o bien de no presentar la documentación probatoria en tiempo y forma así como por cometer una práctica abusiva de la cual no cuenten con alguna justificación.

Es cierto que la mejor forma de sostener un historial crediticio sano es liquidando en tiempo y forma las obligaciones contratadas pero también lo es que las instituciones comenten muchos abusos, de allí la importancia de contar con las herramientas que erradiquen estas malas prácticas por parte de los otorgantes de líneas de crédito. La injusticia de no cumplir con una obligación contratada nunca deberá ser ‘castigada’ con otra serie de injusticias, prácticas abusivas permitidas por nuestros gobernantes que afectan nuestro historial crediticio y nuestro patrimonio.