jueves 30 de octubre de 2014 | 05:22
Columnas

Las redes sociales y el cambio constante 

Enrique Aquino @Enrique_Aquino lun 12 ago 2013 06:26

Hay muchas personas en el mundo que se preocupan y, hasta quizá, se obsesionan con las redes sociales. Existen muchos motivos por los que están interesados en el tema. Es imposible proporcionar una respuesta comprensible y definitiva ante tal cuestión. Sin embargo, podemos sugerir algunas posibles razones.

La primera es que, con estas nuevas tecnologías, la sociedad ha experimentado grandes cambios en su estructura social. Por ejemplo, la mayoría de nuestros abuelos nacieron, vivieron y murieron en una misma comunidad. No conocieron ni tuvieron interacción con personas de otros estados, ni mucho menos con los de otros países. Así que su círculo de amistades fue siempre el mismo durante toda su vida. La generación de nuestros padres tuvo un poco más de movilidad y cambios. Tal vez cambiaron de residencia y de trabajo. ¿Se acuerdan de los Bipers? La publicidad decía: ¡Y tú, tírame un bipazo!, esa era la máxima expresión de tecnología en comunicación personal. Ya existía el correo electrónico, pero casi nadie lo utilizaba. Los sitios en internet sólo eran depósitos de información. Ahora, en esta generación, se producen muchos cambios con las redes sociales. La comunicación se amplió, se cambia más de residencia, de trabajo y hasta de cónyuge. Nuestra comunicación es en tiempo real con personas que se encuentran en otros estados o en otros países, no hay límites.

Es lógico que esta nueva forma de comunicarnos haya afectado de manera importante nuestros patrones de conducta. Esta generación, por las TICs, está en posición de comunicarse más fácilmente con los forasteros digitales, que con aquellas personas que han conocido durante toda —o al menos parte— de su vida. Las relaciones en internet se establecen mucho más rápido, y tratamos de atrapar la atención de los internautas antes de que se escapen. Se dice que las relaciones son más superficiales, pero la mayoría de personas tienden a sentirse solas si no desarrollan una relación más profunda y personal, esto apresura para conocerse presencialmente.

El Username es más conocido e importante que el propio nombre real. Estar en LinkedIn es básico hoy en día, si no te encuentras ahí, no existes. De hecho, el que estemos en una base de datos mundial hace que nuestra sociedad sea más eficaz, pero también se ha creado una necesidad vital de no perder nuestra identidad individual. Pero la paradoja es que aumentamos nuestra comunicación en redes sociales para recuperar nuestra individualidad y nuestra humanidad. 

Los grandes trastornos sociales que ocurrieron en la década de los setenta, eran por la gran necesidad de comunicación. En aquellos años había una necesidad de rechazar los roles y conductas que la sociedad esperaba que representasen. Por ejemplo, se esperaban que las mujeres fueran felices haciendo labores del hogar y cuidando niños. Se suponía que los pobres tenía que estar contentos por ser pobres, aceptando las pocas migajas que la sociedad les ofrecía. Los estudiantes tenían que estar agradecidos por la oportunidad que tenían de estudiar; se suponía que no tenían que luchar contra la estructura del gobierno y de la sociedad. La única forma de rechazar estos papeles era con la llamada comunicación de protesta. Se agrupaban para comunicar sus demandas y esperanzas. 

Ahora la forma de comunicarse es por medio de las redes sociales, es una plaza de mil voces donde todos los días hay coros; son los Trending Topics (temas del momento). De hecho es saludable psicológicamente hablando, comunicar nuestros sentimientos y permitir que los demás comuniquen los suyos. Los temas que ahora se tocan en esta generación son de una sociedad progresista, abierta, donde se debaten temas como los matrimonios del mismo sexo, la legalización de la marihuana, el aborto, la muerte asistida y se tocan temas políticos que antes eran intocables, como la reforma energética. 

Como ocurrió en los años sesenta y setenta, con los movimientos y su comunicación de protesta, hoy también las redes sociales son criticadas y dicen que con este tipo de comunicación tan sólo se trata de mandar, forzar, manipular, conquistar, confundir, defraudar o explotar.  La comunicación egoísta del discurso público es arcaico, ahora en las redes sociales, cada persona es reconocida y escuchada por su propia singularidad.  

Las redes sociales producen un cambio en el estudio de la comunicación. Tradicionalmente, la comunicación había sido estudiada desde el punto de vista del impacto de los medios de comunicación tradicionales en las masas. Estudiar eso es muy útil, pero ahora es tan sólo una parte del proceso de comunicación. Lo nuevo es lo que vivimos, mi idea es más amplia en la comunicación de masas. En mis siguientes artículos seguiré escribiendo sobre estos temas. Gracias por leerme.