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Columnas

La deforma energética y el nuevo pri

Antonio Andrade lun 12 ago 2013 16:46

Enrique Peña ya entrego su propuesta de reforma energética, misma en la que, entre varias cosas más, plantea la posibilidad de sumar capitales privados a la explotación del petróleo mexicano aventando certera mano del artículo 27 de nuestra constitución, donde se encuentra establecido que se pueden celebrar contratos de utilidad contra particulares.

También se incluyen entre los renglones de la reforma, la propuesta de un nuevo régimen fiscal para PEMEX, reestructurar a la propia empresa y sus subsidiarias, mejorar la transparencia y la rendición de cuentas y establecer reglas de contenido nacional en las compras y proyectos de infraestructura de PEMEX.

Casi de la mano del “primer mandatario” mexica, el señor Manlio Fabio Beltrones, dijo que la bancada priista está dispuesta a discutir la reforma, escudándose detrás de una mega frase politiquera “estamos listos para debatir lo que más le conviene a México y construiremos una reforma de alto consenso, que haga del sector energético, un acelerador del crecimiento y el desarrollo social”

Sin considerar que durante muchos años, -los distintos gobiernos mexicanos que han tenido la oportunidad de hacerlo-, han puesto de un modo marrullero y abusivo en manos extranjeras todo lo relacionado con nuestra riqueza fósil, me atrevo a decir que PEMEX solo necesita dos cosas, que alguien con los pantalones bien puestos se dé a la tarea de sacar de sus entrañas a todos los bribones que, sin hacer demasiado esfuerzo, han vivido y súper vivido a costillas de lo que nuestra tierra guarda y también, que ese mismo bien bragado político, ponga en marcha un plan, no de rescate para la institución, sino de segundo aire, porque los que hayamos tenido la oportunidad de vivirlo, podremos recordar –estamos obligados a hacerlo- que PEMEX solía ser una empresa de talla mundial que no necesitaba pedirle nada a nadie, siempre tuvo –y sigue teniendo, por eso se desgarran las medias y se descarapelan los barnices de uña- para dar y regalar a todos y cada uno de los habitantes del país.

El señor Andrés Manuel ya lo había advertido y muchos decidieron ignorarlo, ahora ya está entronerada la mentada reforma de Enrique, ya muchos –puro convenenciero de hueso colorado- la están aplaudiendo y hasta defendiendo y -ojala la pluma se me haga chicharrón- desafortunadamente, pocos serán los cambios que se permitan realizarle, ya entre sus renglones se adivinan los nombres y los apellidos de los pocos que se beneficiarán con ella y no falta mucho para que todos seamos testigos de un nuevo saqueo nacional.

Habrá movilizaciones, reclamos, incluso enfrentamientos y muchos despeinados en el proceso, pero si algo nos debe quedar claro después de la llegada de la reforma, de las incisivas declaraciones de Peña –aferrado a convencernos de que nunca privatizará ni venderá  la energía- y de las declaraciones de Manlio, es que este nuevo pri que hoy nos gobierna, no alcanza siquiera a tener el mínimo requerido de personajes presumibles entre sus filas –lo siento por aquellos que si sueñan noche a noche con un México verdaderamente transformado y creciente-, poco a poco vamos regresando sobre nuestros históricos pasos y la reforma energética que se está manoseando por todos lados en la actualidad, es la más clara muestra de ello.

¿La broma de la semana?, Cárdenas calladito ante la amenazante situación energética mientras los principales petroleros estadounidenses se enjugan los labios por la enorme tajada que les tocará.

Antonio Andrade

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@antonio_andrade