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Columnas

Gay activo

Cristian Galarza @CriSzis lun 12 ago 2013 01:03

Rey y Carlos se conocieron el día de la marcha del "Orgullo Gay" en la Ciudad de México. Rey iba con un grupo de amigos vestidos de vaqueros; Carlos es activista de una organización judía pro LGBT. Llegando al Zócalo, se vieron y de inmediato flecharon, Carlos le preguntó a Rey que si era activista, él le respondió que no, "soy pasivo".

Las claves para ser activista LGBT (Lésbico, Gay, Bisexual, Trans) son: mucha paciencia, coraje, decisión y buenas habilidades orales, pero, sobre todo, pasión por la lucha.

Conozco a algunos de estos hombres y mujeres que resultan valiosísimos para concretar compromisos en torno a la Comunidad LGBT, pero también conozco a los que sólo estorban.

Dentro de la comunidad hay gays, lesbianas y trans, que lejos de apoyar, se la pasan criticando, sin aportar y ofendiendo a otros miembros del "colectivo".

Estas personas generan discriminación dentro de un grupo ya discriminado, juzgan a otros por sus orígenes, nivel económico, educación, profesión y hasta por la forma de hablar o vestirse.

Irónicamente, creen en la supremacía del "gay blanco" sobre los otros, o de la lesbiana poderosa sobre las otras. Resulta nefasto que encajen tan bien en el perfil Nazi.

Son de los primeros en reclamar sobre el exhibicionismo "innecesario" de las manifestaciones del colectivo, van en contra de toda demostración pública de la cultura gay, pues en su casa les enseñaron a permanecer en el closet eternamente.

Algunos de ellos son elogiados por la sociedad intolerante, que los ve como un ejemplo de "prudencia" y "decoro". Es triste el claro mensaje que lanzan al mundo: ser gay es imprudente.

Incluso hay discriminación de rol. Entre los hombres homosexuales deben saber que hay dos roles básicos: activo, quien penetra, y pasivo, quien es penetrado. Según los clichés y nuestra propia formación machista, el activo es superior al pasivo.

La ignorancia dentro de la propia Comunidad LGBT, provoca desunión, desorganización y crisis de identidad colectiva. Las minorías sexuales necesitan ser escuchadas y respetadas, pero sin un líder fuerte que tenga el poder de unir todas las voces, opiniones y argumentos, los gays, lesbianas y transexuales, seguirán siendo invisibles para la gran mayoría.

El símbolo más reconocido de la Comunidad LGBT es la bandera del arcoíris, sus colores representan la diversidad, pero su composición también nos demuestra que la unión es la mejor “bandera” con la que podemos marchar.

*Revolution de The Beatles