jueves 23 de octubre de 2014 | 02:53
Columnas

Dogmatismo priista

Héctor Martínez Valdés @hectormtzb lun 12 ago 2013 16:47

Así como se dio la nacionalización petrolera, de la misma forma ha ido desapareciendo la principal empresa del país y una de las más grandes compañías petroleras mundiales, esto porque dentro del círculo de virtuosos que nos gobierna, las ideas no son su fuerte, en cambio podemos presumir la total sumisión al dogmatismo fundamentalista que ha caracterizado al PRI por décadas.

Ahora con la supuesta “reforma energética”, una vez mas los mexicanos habremos de experimentar los fracasos que otras administraciones priistas han tenido en la pésima conducción de las  políticas energéticas, el caso mas obvio es la profunda corrupción que en PEMEX es su principal patología, no se puede hablar de reformar nada sin antes conocer un amplio y certero diagnóstico de la enfermedad para así poder atacarla; sin embargo para nuestros decrépitos tecnócratas los principios elementales del método científico son un absurdo porque sus afirmaciones parten de las aseveraciones hechas solo a partir de consideraciones de supuestos conocedores en la materia, por supuesto, siempre extranjeros.

PEMEX es un barril sin fondo, su principal activo son los miles de vivales que se han enriquecido a costa de explotar ilegalmente lo que debería ser nuestra riqueza petrolera, también han participado activamente en su destrucción casi todos los directores que han desfilado por la paraestatal; mucho se ha escrito y publicado al respecto, pero como ya lo hemos visto y comprobado, los dirigentes priistas nunca han estado interesados en escuchar a los verdaderos expertos del tema, en la nación podemos presumir que contamos con un buen número de expertos que han demostrado su extraordinario conocimiento documentado, obviamente esto no es suficiente porque para los neoliberales, los científicos nacionales no poseen validez porque sus estudios carecen de la certificación de los “expertos” de Harvard, Oxford o de perdida del infecundo ITAM.

Como era de esperarse (así lo anunciaron profusamente en la prensa extranjera), la reforma energética gubernamental contiene los mismos puntos de una supuesta modernización, que ya en años anteriores y desde que el General Lázaro Cárdenas llevo a cabo la nacionalización del petróleo nos vienen anunciando, unas veces con discursos apologéticos, otros con catastrofistas, pero siempre aderezados del consabido “de no hacerlo nos quedaremos sin petróleo en unas horas”; esta vez para desgracia de todos los ideólogos priistas será necesario recordarles que no son originales y mucho menos innovadores, reformas como la propuesta por Peña Nieto se dan a pasto por políticos oportunistas y necios, ahí esta el ejemplo de un señor que quiso ser presidente y como no pudo mejor le dejo el cargo a su esposa; o el de otro señor que pretendiendo emular a los grandes dictadores tiñó al país de sangre no sin antes haber dejado a PEMEX en una situación deplorable.

Las promesas de campaña priistas se van quedando en el olvido, el “te lo firmo y te lo cumplo”, es otra ilusa utopía priista para querer ser modernos, o posmodernos, porque lo que cuenta es la expoliación de PEMEX hasta la última gota de la riqueza que aun le queda.

Por lo pronto los mexicanos esperaremos nuevos tiempos, porque estos ya están podridos.