lunes 20 de octubre de 2014 | 07:30
Columnas

Mitos en la discusión de la reforma energética

Eduardo Esquivel @EsquivelAncona dom 11 ago 2013 14:38

El debate sobre la reforma energética ha desatado un sin número de mitos y fantasías, que se dan para  favorecer tanto  los argumentos de los que quieren una apertura en el sector, como de los que se oponen a cualquier modificación a ley que permita la inversión privada en el negocio energético.

Estos mitos los podríamos ir enumerando uno por uno.

1)     El mito: la expropiación del petróleo la hizo el general Lázaro Cárdenas del Rio, el 18 de marzo de 1938. 

           Lázaro Cárdenas no expropió el petróleo, ya que este recurso ya pertenecía a la nación, según lo marca el artículo 27 de la constitución de 1917, el cual textualmente dice: “corresponde a la nación el dominio directo de todos los recursos naturales… los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizados como fertilizantes, los combustibles minerales sólidos, el petróleo y todos los carburos de hidrogeno sólidos, líquidos o gaseosos…”

           Lo que realmente hizo el general Lázaro Cárdenas del Rio, fue retirar las concesiones para la explotación de hidrocarburos y expropiar los bienes de las compañías petroleras residentes en México después de un conflicto laboral, donde las empresas extranjeras no querían respetar el marco legal del país. La decisión del presidente Cárdenas fue valiente y no exenta de presiones; tan es así, que se llegó al rompimiento de relaciones diplomáticas con el Reino Unido.

           La expropiación de los bienes de las compañías petroleras vino aparejado con la fundación de la compañía estatal de petróleo: Petróleos Mexicanos (Pemex), que hoy por hoy es la principal empresa del país, con un peso preponderante del total del Producto Interno Bruto de México del orden del 7.4 por ciento y colabora con  casi con el 40 por ciento del gasto gubernamental en salud, educación, vivienda, etcétera.

2)     El mito: el presidente Lázaro Cárdenas se opuso siempre a la inversión privada en la industria petrolera.     

 

La expropiación que hizo el gobierno cardenista no incluía a todas las empresas petroleras  extranjeras que funcionaban en el país; las que sí respetaban el marco legal seguían funcionando. Convivieron un breve lapso con Pemex, pero estas decidieron vender al gobierno sus bienes y retirarse de México.

El decreto del 18 de marzo de 1938 que expropió los bienes de las empresas petroleras necesitaba una ley reglamentaria, y es por eso que en 1940 el presidente Cárdenas expide éste y llama la atención el artículo séptimo de esta ley que textualmente dice:

“Artículo 7.-En el caso previsto por la fracción I del artículo anterior, podrá celebrarse contratos con los particulares, a fin de que estos lleven a cabo por cuenta del gobierno federal los trabajos de exploración y explotación, ya sea mediante compensaciones en efectivo o equivalentes a un porcentaje de los productos que obtengan”.  

La ley reglamentaria de 1940, si bien es cierto que aceptaba la inversión privada en lo referente  a la industria petrolera, estaba reglamentada por el artículo 9 de la misma ley que textualmente dice:

“Artículo 9- Los contratos de que hablan los artículos anteriores sólo podrán celebrarse con nacionales o con sociedades constituidas íntegramente por mexicanos. No podrán concertarse en ningún caso con sociedades anónimas que emitan acciones al portador.”

     

3)     Mito: El general Lázaro Cárdenas del Rio influyó para frenar la apertura  a la inversión privada en la industria petrolera  con Miguel Alemán y posteriormente  opero para que se cerrara cualquier tipo de inversión en 1959.

 

La esplendida entrevista que realizó el periodista Federico Arreola a Cuauhtémoc Cárdenas, el pasado miércoles, en donde el hijo del general Cárdenas, nos dice textualmente dice : “ Yo te diría por ejemplo que de 1940 o 1941, que ya había concluido el gobierno de mi padre, a 1970 en que él fallece, pues respecto a todas las reformas que pudieron haberse dado en materia de legislación petrolera, yo no recuerdo que él haya hecho mención en ningún caso a una oposición a cualquier reforma, nada que él haya hecho o dicho contra la que introdujo la palabra ‘contratos’ al texto constitucional, o alguna otra cuando finalmente se concluyeron las concesiones confirmatorias, o cualquier otra acción que en materia legislativa se hubiera hecho en este terreno”

Las palabras de Cuauhtémoc, nos dejan ver que su padre, más que un ex presidente, fue un estadista, que respetó la evolución de la empresa que él fundó y echa por tierra las especulaciones, en las que afirman, sin ninguna base, que el general influyo en decisiones de Pemex después de su mandato.

4)     Mito: La corrupción en Pemex es exclusiva del sindicato.      

 La corrupción en  Pemex no es exclusiva de los líderes sindicales, ya que funcionarios también han sido partícipes de fraudes, negocios ilícitos,  contratos ilegales y asignación de contratos a empresas privadas sin licitación dentro de la empresa petrolera mexicana. Muestra de ello es  el ahora diputado panista Juan Bueno Torio, que durante su gestión en Pemex Refinación, como director de la misma (enero 2003 – enero 2006), diseñó un entramado de funcionarios con más de 200 plazas, creadas con el objetivo de operar la asignación de contratos multimillonarios a modo de favorecer a empresas del ramo petrolero, algunas de familiares del propio diputado panista. Esto fue investigado y documentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Hasta el momento no se ha resuelto nada.  

La agencia federal Securities and Exchange Commission (SEC), que fue la encargada de investigar a los actos de corrupción de la empresa alemana Siemens en todo el mundo, documentó la entrega de  tres pagos ilícitos por casi 2.6 millones de dólares al asesor mexicano Jaime Said Camil Garza, que estaba  ampliamente conectado con influyentes políticos del gobierno calderonista para sobornar  a un alto funcionario de Pemex. Todo esto abalado por el entonces director jurídico de Pemex, César Nava.  Siemens  estaba encargado de realizar  la modernización de la refinería de Cadereyta, Nuevo León, la cual no fue entregada en tiempo y forma y en donde hubo grandes anomalías.

5)     Mito: Los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón combatieron al sindicato de Pemex.

 

Los gobiernos  panistas, lejos de combatir la corrupción de los líderes sindicales de Pemex, lo solaparon. Prueba de ello se dio en el  mandato de Felipe Calderón cuando  la dirección de la paraestatal hizo un préstamo al  STPRM por más de 500 MDP sin intereses y a un plazo de 10 años, sin autorización del consejo de administración.  Este crédito fue supuestamente destinado a la construcción de casas para los trabajadores. PEMEX ordenó reservar la información hasta enero del 2021. Cabe hacer notar que tanto el secretario del trabajo en la administración de Vicente Fox como Javier Lozano, que fue el titular  de la  Secretaría del Trabajo en el sexenio pasado, tuvieron en sus manos el desconocer al líder de los petroleros Romero Deschamps, al ser impugnada su elección y pudiendo no darle la toma de nota por parte de la autoridad laboral, pero no lo hicieron.

6)     Mito: Pemex es de las pocas empresas petroleras en el mundo que no tiene asociación para producir, distribuir o comercializar sus productos.

En 1993 el entonces presidente de México autorizó el primer esquema de asociación de Pemex con una empresa privada. Para esto, se hizo un esquema mixto de inversión entre Impulsora Jalisciense, SA de CV. De Salvador Martínez Garza, con Pemex Refinación, para formar la empresa Mexicana de Lubricantes (MexLub), donde la empresa privada tiene el 51 por ciento de las acciones y el 49 por ciento de acciones pertenece a la paraestatal.

Actualmente Mexlub es líder en la venta de aceites y lubricantes en el país, pero para Pemex el negocio no ha sido muy bueno ya que en 20 años de existencia de la empresa mixta, la paraestatal no ha obtenido un solo peso de ganancia, por el contrario, la sociedad ha generado pérdidas cuantificadas en aproximadamente 30 mil millones de pesos. Ha sido de tal grado el mal negocio para Pemex que en diciembre del 2011 la Auditoria Superior de la Federación (ASF) fiscalizó la documentación contable y financiera de Mexlub e identificó la corresponsabilidad de funcionarios de Pemex en las irregularidades.

El gobierno de Carlos Salinas de Gortari decide comprarle al gigante petrolero holandés Royal Dutch Shell, por medio de Pemex refinación, el 50 por ciento de la refinería de Deer Park, Texas, en mil millones de dólares con el fin de que se pudiera procesar el petróleo pesado de México tipo Maya.

La sociedad de Pemex con Shell ha funcionado y se han tenido ganancias, pero no las que se podrían obtener si las refinería estuviera en México. Además de que  crearía empleos en el país tenemos que tomar en cuenta las ventajas comparativas que se tendrían de tener refinerías en el país y la disminución de importación de gasolinas que provacaría.

7)     Fantasía: La apertura en el sector energético redundará en mejores costos y precios al consumidor.

La apertura que se dio en México para que empresas privadas nacionales y extranjeras generaran electricidad, que se ofreció desde el año de 1999 con la reforma eléctrica de Ernesto Zedillo, no ha hecho que los costos bajen, pero estas empresas ya maquilan más del 40 por ciento de la electricidad del país.

La ASF, en su informe adelantado del 2011, señaló que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) solamente utiliza el 69 por ciento de su capacidad instalada en hidroeléctricas, y en cambio, usa el 80 por ciento de la luz total que generan las empresas privadas y termoeléctricas a base de gas natural. Estas compañías son principalmente españolas. Repsol, Iberdrola y Unión Fenosa (Son propiedad de Juan Carlos, rey de España. Por lo que podríamos decir que los mexicanos, en parte, le financiamos al rey que vaya a matar elefantes a África) son algunos ejemplos. 

Las empresas españolas realizan una función que podríamos llamar de “coyotaje” con el gas natural que utilizan. Lo compran en menos de 50 centavos de dólar a Perú y lo introducen al país a 14 dólares por unidad. Precio que paga la CFE a través de los contribuyentes y usuarios que padecen las altísimas tarifas de la llamada “Empresa de Clase Mundial”.  

Tenemos que conciencia entre los mexicanos y poder, con argumentos serios y sólidos, dejar fuera los mitos y fantasías que rodean la reforma energética. Todo esto con el fin de llegar a acuerdos para lograr que se hagan las modificaciones que más convengan al desarrollo del país.