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Columnas

La visita de Barack Obama a México

Gabriel Ayala @GaboAyalaS vie 3 may 2013 07:46

El balance de la reunión bilateral es positivo, se ve un claro interés de ambas partes de reforzar la cooperación, ahora multitemática

Llegó el Presidente Barack Obama al Aeropuerto Internacional de México sin contratiempos y se trasladó de inmediato al Palacio Nacional donde, junto a su delegación, sostuvo una reunión privada con el Presidente Enrique Peña Nieto y una buena parte de su gabinete, como estaba programado.

Lo importante para la opinión pública fue la siguiente actividad en la agenda, el mensaje conjunto de ambos Presidentes desde el Salón de la Tesorería en el propio Palacio Nacional.

Desde el inicio de semana la prensa nacional y extranjera comenzó a calentar el ambiente con el posicionamiento de las agendas de intereses de México y Estados Unidos, respectivamente. En Estados Unidos los periódicos The New York Times y The Washington Post escribieron duro contra la intención del gobierno mexicano de limitar la intervención de agencias de seguridad extranjeras en las operaciones que se desarrollan en territorio nacional; esta se presume es la línea de algunos colaboradores cercanos a la Casa Blanca y a las propias agencias. Por el contrario, la prensa mexicana por una parte exhibió los artículos e investigaciones tendenciosas y por otro, junto a el diario El País de España, resaltó la nueva política del Presidente Peña Nieto que está enfocada en disminuir la violencia y dar prioridad a la agenda de temas como el desarrollo económico y la prevención social.

Al iniciar el mensaje conjunto, Peña Nieto marcó la agenda, su agenda. Comenzó señalando que la relación bilateral México – Estados Unidos entra en una nueva fase a la que llamó multitemática, esto contrario al muy preponderante tema de seguridad durante el sexenio de Felipe Calderón. Resaltó la importancia de la relación comercial y de la colaboración en aspectos que eleven la productividad y competitividad de ambos países; anunció la instalación de un grupo bilateral que en México integra el Gabinete de Economía y en Estados Unidos encabezará el Vicepresidente Joe Biden. También anunció la intención de apoyar en conjunto a emprendedores y de establecer un foro para el fomento a la investigación en ciencia y tecnología. El tema de la seguridad lo abordó, es inevitable, pero no le dio jerarquía sobre los otros. Habló de acciones para lograr una frontera segura y de la intención de su gobierno de reducir la violencia, sin que eso implique sacrificar el combate a la delincuencia organizada, estrategia que dijo, el Presidente Obama apoya.

Por su parte, Obama comenzó resaltando la trascendencia de la relación bilateral y, congruente con su agenda de prioridades, abordó el tema de la seguridad, pero solo para especificar que la colaboración continuará y que habrá de evolucionar de acuerdo a lo que el nuevo gobierno mexicano planee y proponga. Asumió la corresponsabilidad de los Estados Unidos al comprometerse a trabajar en la reducción de la demanda de drogas en su país y en el combate al trasiego de armas y efectivo ilegal a México. Complementó después lo dicho por Peña Nieto en materia comercial y económica sin dar menos importancia al tema, al contrario, se mostró interesado en ampliar la colaboración bilateral en este ámbito e incluso especificó que existe el objetivo de concluir antes de fin de año las negociaciones, en bloque con México, para la integración de ambos al Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica (TPP). Al referirse a Peña Nieto lo describió como audaz para enfrentar los retos modernos y elogió los acuerdos logrados para sacar adelante las reformas estructurales.

El balance de la reunión bilateral es positivo, se ve un claro interés de ambas partes de reforzar la cooperación, ahora multitemática. En el controvertido ámbito de la seguridad habrá que ver el progreso en los hechos, ya que si bien se ve una deferencia a la política de la nueva administración, debe haber ajustes operativos que se ejecutarán sin anunciarse, más allá de lo que escriba la prensa estadounidense. Podrá haber molestias en funcionarios y aparatos operativos de las agencias de seguridad e inteligencia de Estados Unidos, pero el Presidente Obama manda.

La próxima reunión, de acuerdo al protocolo, será en Washington