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Columnas

¿Eres un princeso?

Santa Paola @lamataviejitas jue 18 abr 2013 09:00

Princeso: Dícese de aquella figura masculina atrapado en el cuerpo de una cálida princesa. Actualmente algunos hombres se auto proclaman como “princesos” recibiendo grandes críticas respecto al término de la palabra, pudiendo pensar que la palabra en particular pudiera señalarlos como gays, aunque yo diría que los que se cuelgan este título son más bien metrosexuales, hombres muy tiernos que buscan llegar vírgenes al matrimonio y pretender ser el famoso príncipe azul de los cuentos de hadas, pero… en este caso entonces se nombrarían tal cual: PRÍNCIPES ¿o no? Bueno, equis; de esta manera supongamos que un princeso debe ser como un “damo”, un “señorito”, un “coso bello”,  alguien educadito, cálido y con ganas de que lo amen. Ser un “princeso” es lo contrario al típico macho castigador que la mayoría de las mujeres requiere.

También se ha especulado que esta “samamada” de los princesos es parte de una simple guerra de sexos, ya que los hombres quisieron competir con los “viernes de princesas” y entonces ellos crearon el término de “princesos” no queriendo quedarse atrás,  inventaron los “sábados de princesos” (Reunión donde los hombres se juntan a chismorrear,  videojuegos, beber cerveza y comer, todo a la vez). 

Hace unos días los ahora tan famosos “princesos” reclamaron sus derechos y se quejaron públicamente contra el maltrato hacia ellos, reclamaban que no sólo eran un objeto sexual, y que las mujeres juegan con ellos, creando en Twitter el hashtag #NoAlMaltratoDeLosPrincesos expusieron sus sentimientos, exigieron respeto y mostraron su dignidad, alegaban que: detrás de sus pectorales se esconde un corazón que busca sentir amor y que no se vale que juguemos con ellos… okeeeeeey. 

Según mis cálculos, esto de los “princesos” nació de la frase “Todo hombre merece a una mujer que lo trate como princeso”. Es una simple broma o parodia creada por los hombres para hacernos “repelar” por lo “nenas” que solemos ponernos (a veces) las mujeres, la intensión es reírse de las acciones típicas de la mujer: "Ya no puede salir uno a la calle porque luego luego le gritan a uno nalgón, papacito, en esa riata si me trepo, presta, dame, apachurro” o románticas frases como: “Ya no llores más princeso, alza esa cabeza que se te va a caer la cachucha”, “Ey princeso recuerda que la mujer llega hasta donde el princeso lo permite”  y todas esas frases ñoñas que nos gustan a las mujeres, pues ahora conviértanlas en masculino…  ¿se dan cuenta? Todo es un simple chascarrillo que no daña a nadie. 

Muchos, demasiados, hartos, bastantes hombres dijeron “NO GRACIAS” al término “princeso”. Muchos están en contra y dicen que les quita virilidad e imagen autoritaria.

Y en noticias poco más interesantes: Se rumora que próximamente @MascaraDeLatex tendrá la playera aludiendo a los “Princesos”.