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Columnas

Boston, el maratón y el recuerdo del miedo

Bruno Gasparetti @SDPBruno lun 15 abr 2013 17:58

Una Marathon es un conjunto de valores que expresan el sacrificio y la superación personal de cada individuo que participa en ella.

Cada participante compite contra sí mismo. Normalmente los corredores llevan preparando la carrera durante meses para dar lo mejor de si mismo en el dia de la competición.

Este hecho hace que en los momentos previos de la carrera y en los instantes finales al cruzar la linea de meta se vivan situaciones muy emotivas, ya que, a pesar de ser un deporte individual cada corredor es conocedor del sufrimiento del compañero de al lado e incluso se pueden apreciar muchos momentos de compañerismo en los tramos finales de las carreras, donde los corredores se motivan y se ayudan unos a otros para finalizar la prueba con el mejor tiempo posible.

Al finalizar, muchos corredores lloran de alegría y emoción y los abrazos entre compañeros de carrera, amigos y familiares son los protagonistas.

Hoy se celebró la Marathon de Boston, una de las cinco más importantes, exigentes e históricas del mundo. Unos 30,000 corredores se congregan cada año para participar en este gran evento deportivo. En el final de la prueba, donde normalmente la gotas de sudor invaden el asfalto, este 15 de abril del 2013 será recordado porque las gotas fueron de sangre y de lágrimas de dolor y tristeza.

Dos bombas rompieron los sueños de muchos corredores cuando estallaron a las 4 horas de empezar la prueba masculina, el tiempo donde la mayoría de los corredores llegarían. Los atletas profesionales cruzaron la meta entre las 2 y 3 horas después del inicio, pero atrás quedaban los participantes que corrían por ilusión.  Ilusiones que han llegado a eliminar por completo a 2 personas que ya han confirmado sus fallecimientos y de decenas heridos de gravedad.

El horror se apreciaba en las caras de los corredores que habrían suplicado para que ese sufrimiento fuera solo por motivos físicos. No lo era, les dolía el alma, almas rotas de ver como compañeros de rutas habían perdido sus piernas, piernas que son el instrumento para de esos artistas que se levantan cada mañana con la ilusión de hacer un kilómetros más.

Solo fueron 10 segundos, el intervalo de tiempo entre las dos explosiones, tiempo en que puso en alerta dos de la ciudades mas importantes del mundo. El suceso ocurrió a unas pocas cuadras del mítico Fenway Stadium el estadio de los Red Sox, equipo de Beisbol de la ciudad de Boston.

Por su parte Nueva York también ha aumentado intensamente la seguridad de la ciudad.

La Maratón es la prueba más antigua de la Olimpiadas, donde el espíritu deportivo reluce con su mayor esplendor, el cual, fue apagado por dos llamaradas frías que han dejado a un País congelado, ya que han pagado inocentes, gente sana, familias que no tienen nada que ver con la política.  Hoy más que nunca hay que decir que el deporte no es política.