martes 02 de septiembre de 2014 | 01:41
Columnas

Periodismo libre. 42 años de fracaso en el combate a la pobreza

Jorge Santa Cruz @JorgeSantaCruz1 dom 14 abr 2013 20:15

Nada hace suponer que variará la mal llamada “política social”

El estudio publicado este mes por el Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM, no deja lugar a dudas: el combate gubernamental a la pobreza, de 1970 a la fecha, ha sido un rotundo fracaso.

El documento (Reporte 108) señala que el gasto gubernamental en los programas de combate a la pobreza, a nivel federal y de los gobiernos locales y municipales, se incrementó en términos absolutos en 96.1% en los últimos 42 años. El gasto total desembolsado por el Gobierno Federal en Programas de Combate a la Pobreza a nivel nacional de 1970 a 2012, ha sido continuo y no ha resuelto el problema de la pobreza; en dicho periodo, el número de pobres que existían en México se incrementó en 58.2%. El siguiente cuadro indica con todo detalle cuánto dinero han aplicado los gobiernos mexicanos de 1970 a la fecha en el combate a la pobreza:

 

Año

 

Número de pobres:

 

1970

 

31,450,000

1980

38,675,000

1990

40,232,000

2000

48,000,650

2010

52,000,000

2012

54,000,000

 

Elaborado por el CENTRO DE ANÁLISIS MULTIDISCIPLINARIO (CAM), UNAM, con datos de las siguientes fuentes: Informes de Gobierno (1970 a 2012); datos de INEGI (1988, 1989, 1992, 2000, 2007) y; Censo Nacional de Población y Vivienda 1970, 1980 y 1990; así como los Informes del Coneval 2010 y 2011.

Las cifras son devastadoras: revelan el mal uso de los recursos y su perniciosa consecuencia en el nivel de vida de la mayoría de los mexicanos. Citamos: “De manera real, los recursos destinados en los tres niveles de gobierno para reducir la pobreza, según sus propios datos y considerando el comportamiento de la economía para cada sexenio, caracterizados por un discurso de ‘un gran desarrollo en la economía de las familias mexicanas’, tenemos que el monto invertido por pobre equivale a 36 millones 366 mil 541 pesos durante estos 42 años. Derivándose múltiples preguntas: Si año con año se incrementó el presupuesto para combatir la pobreza y el hambre, ¿por qué aumentó la pobreza?, ¿cuántos de los recursos originalmente destinados llegaron a los mexicanos en pobreza?, ¿cuántos de los recursos se quedaron en el aparato gubernamental y bajo qué argumentos?” Son estas las preguntas que ninguna instancia oficial se atreve a responder. Uno es el discurso de la transparencia y otro, en realidad, el de su aplicación. La opacidad sigue imperando en México.

Hoy, la Cruzada Nacional contra el Hambre prevé una derrama de 30 mil 600 millones de pesos que se gastarán, sin duda, bajo los mismos criterios que imperan desde hace 42 años. La revelación de que Magdalena Robles, hermana de la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, tiene que ver con la imagen de Pepsico, empresa trasnacional que firmó un convenio con la Sedesol para apoyarla en su lucha contra el hambre, despierta suspicacias. (No se olvide que Rosario Robles se vio involucrada, en el 2005, en el escándalo de corrupción del empresario Carlos Ahumada).

Nada hace suponer que variará la mal llamada “política social”: la ayuda a los pobres será exigua, con claros fines electoreros y poca rendición de cuentas. El actual modelo económico seguirá vigente,  a pesar de haber demostrado hasta la saciedad que es empobrecedor. La administración pública se reforzara con las llamadas reformas estructurales, que apuntan a beneficiar, también, a la cúpula empresarial, en detrimento de la calidad de vida de 52 millones de mexicanos que viven en pobreza y de otros 7.4 millones que, según la cifra oficiales viven en la miseria.

Lo paradójico es que, de 1970 a la fecha, se han gastado 36 millones de pesos en cada pobre de este país.