viernes 31 de octubre de 2014 | 03:06
Columnas

La crisis de @ManceraMiguelMx por haber apoyado a una actriz cuyo hijo chocó

Federico Arreola @FedericoArreola lun 8 abr 2013 04:50

La historia es conocida, al menos en Twitter. La actriz Laura Zapata informó a Miguel Ángel Mancera que su hijo había participado en un accidente vial: “@ManceraMiguelMx acaban de chocar a mi hijo camioneta roja Chevrolet placas 336 #@Viaducto y Circuito Interior Col Jardín Balbuena deleg V.C. Collapse”.

Mancera respondió con un sencillo mensaje: “@LAURAZAPATAM atiende @rodolforiosg #mm”. El procurador, Rodolfo Ríos, cumplió la instrucción de su jefe y se ocupó del asunto: “@ManceraMiguelMx @lauazapatam Laura estamos pendientes para apoyarla”.

Una vez que las autoridades confirmaron que la situación estaba bajo control, es decir, que no había pasado nada grave, a través del Centro de Atención del secretario de Seguridad Pública capitalino le dijeron a la señora Zapata que llevarían a su hijo a su domicilio.

Todos eso fue público, es decir, Mancera y su equipo no se comunicaron con la actriz por mensajes directos de Twitter ni por teléfono, lo que significa que no se realizó ninguna acción ilegal ni nada de lo que debieran avergonzarse.

Pero…

Comprensiblemente, desde luego, a mucha gente que vio los tuits le molestó la “preferencia” con que el jefe de gobierno trató el caso, esto es, la “atención personalizada” a una mujer importante como la señora Zapata.

En la nota que hizo SDPnoticias sobre el tema se cita a un usuario que preguntó a Mancera y Ríos: “¿Y trabajarán igual de eficientes con un ciudadano común! o solo xque es conocida!?”.

Laura Zapata quiso responder a las críticas, pero solo complicó las cosas. Ella pasó de expresar que está “segura que cualquier ciudadano contará con la eficiencia y prontitud de este gobierno” y de pedir compresión ante la angustia de una madre preocupada por su hijo a la agresividad, lamentable, en contra de los tuiteros más críticos. La actriz, arrogante y poco inteligente, le dijo alguien: “Se nota que fuiste un niño abandonado”.

El problema creció cuando un periodista con credibilidad, Julio Hernández, de La Jornada, lo comentó en la red social. Hernández, @julioastillero en Twitter, usó como referencia a @RenegadoL. Creo que este tuitero dio a conocer el tuit de Mancera dirigido a Laura Zapata.

El caso de @RenegadoL ilustra muy bien lo bueno y lo malo de Twitter. Lo bueno, que ciudadanos como él, sin acceso a los medios tradicionales, pero con capacidad para generar opinión crítica, son capaces de meter en problemas a los poderosos solo con la fuerza de un tuit. Lo malo, que muchas de las campañas contra alguien importante que se organizan en las redes sociales están basadas en el resentimiento.

El propio @RenegadoL lo admitió: “Oye, @ManceraMiguelMx: cuando te dije que te arrepentirías de haberme bloqueado, era en serio, ¿lo ves? #ManceraHazmeUnParo”. O sea, la crítica como ajuste de cuentas.

El señor @RenegadoL es inteligente y podría, si aprendiera a moderarse, tener éxito como periodista. Pero a él, como a muchos, el rencor los acaba. Le dijo a Mancera que se iba a arrepentir, y se la está cumpliendo. Ni hablar.

Lo que espero, seguro estoy de que así ocurrirá, es que Mancera se olvide de esta pequeña crisis (no fue tan grave que apoyara a Laura Zapata, aunque lo debió haber hecho con mayor prudencia, es decir, en privado, para no generar animosidades). La olvidará y no buscará, claro que no, que nadie se “arrepienta” por haberle hecho pasar un mal momento.