viernes 28 de noviembre de 2014 | 03:37
Columnas

El berrinche de Carmen Aristegui

Einer M Juarez @EJLodeNa lun 18 mar 2013 06:06

Aristegui atenta en twitter contra la libertad de expresión

Al mero estilo del niño Poliester interpretado por el actor Gustavo Munguia, Carmen Aristegui repetía en su programa matutino “no soy niño-no soy niño”; aprovechando la nota respecto de una resolución de la SCJN aprovechó para recriminar un “complot” en contra de ella, descargar su enojo y frustración por lo que desde hace años se ha comentado de ella, y no semanas como aseguraba, su presunto lesbianismo. 

Arremetió contra Twitter a quien criticó por permitir estos actos “miserables” como los llamó ella, acusó de que permitieran la existencia de cuentas idénticas a ella mediante las cuales la desacreditaban. Fue tal su berrinche que desafortunadamente tuvo eco en la red social, la cual, en un acto en contra de la libertad de expresión (esa que ella tanto pregona) logró que la página del usuario alias Carmelo Aristegui @chairistegui fuese cancelada, tal y como se puede apreciar con la siguiente imagen:

 

Asimismo, después de las amenazas espetadas en su programa de radio y de seguro enviadas a los usuarios que tenían cuentas “apócrifas” de la periodista las cuales eran usadas para reproducir notas y publicar supuestos comentarios realizados por Aristegui, estos guiados por el temor inmediatamente cambiaron la información básica que se podía leer en el muro principal; así, el usuario con la cuenta @aristeguicnnn agregó entre paréntesis la frase: 

(cuenta en apoyo al equipo Aristegui) 

 

Y el usuario con la cuenta @aristegui_CNN, y quien antes solo tenía la información de que era una parodia de Carmen Aristegui, le agregó la frase: 

“la mejor periodista de México” 

Carmen Aristegui, la defensora de la libertad de expresión, quien acusó de represor al gobernador Duarte por haber aplicado la ley en contra de dos tuiteros; Carmen Aristegui la misma que exigía que la presidencia se pronunciara respecto de un supuesto alcoholismo del entonces presidente Felipe Calderón usando como bandera el derecho a la información y la libertad de expresión, ¿Aristegui es la única que tiene el derecho a cuestionar sin fundamento el alcoholismo de alguien más nadie tiene el derecho de cuestionarla a ella?; Carmen Aristegui, quien con su programa de radio y cuenta de Twitter promovió un Unfollow masivo en contra de Joaquín López Doriga; Carmen Aristegui, quien defiende la libertad de expresión a todos aquellos usuarios que usan sus cuentas para insultar, denostar, descalificar a cualquier autoridad; Carmen Aristegui, quien promovió los insultos a la primera dama el día que asumió la presidencia nacional del DIF.

Carmen Aristegui quien cegada por la rabia y el enojo aseguró en su programa matutino que el hecho de que en las redes sociales se le imputara un presunto lesbianismo le afectaba en su vida profesional y en el desempeño de sus labores; Carmen Aristegui, quien difama, difunde rumores, miente, manipula información, acusa de represión en contra de tuiteros que alteran la paz pública y el orden social la semana pasada exigía la cancelación de cuentas de Twitter.  Carmen Aristegui, quien asegura que no hay preguntas incorrectas más si preguntas incomodas, quien exige que cualquier personaje público debe de enfrentar a sus críticos con respuestas y no con quejas prefiere solicitar la censura de cuentas de usuarios que enfrentar las críticas; curiosamente nunca refirió ninguna otra crítica que no fuera la de su presunto lesbianismo. 

¿Acaso Carmen Aristegui es muy demócrata para aplaudir y defender a quien difame e insulte a cualquier personaje de la vida pública en México, pero esa democracia no vale cuando alguien publica algo sobre ella? ¿Carmen Aristegui se autoriza a si misma para ser la única capaz de ejercer el legítimo derecho de difamar sin pruebas? ¿Defiende la libertad de expresión de aquellos que insultan y difaman a políticos y periodistas, pero cuando le toca a ella no se aguanta? ¿Para Carmen Aristegui calumniar en su programa de radio es liberal y el derecho constitucional a su libertad de expresión, pero cuando la calumniada es ella lo llama represión y complot en su contra por lo tanto se siente con el derecho de censurar las cuentas de usuarios? 

No hay duda que Enrique Peña Nieto, Felipe Calderon, Josefina Vázquez Mota, Joaquín López Doriga, Carlos Loret de Mola, Adela Micha, Carlos Marín son personajes de los mas insultados en las redes sociales, sin embargo ninguno de los anteriormente mencionados ha hecho un berrinche público como la periodista en cuestión, ni han lanzado amenazas públicas. 

Carmen Aristegui es la precursora de lanzar acusaciones sin fundamento ni prueba alguna solo bajo el argumento de “se sabe", "se rumora", "se dice”; le encanta acusar y el acusado se convierte en presunto culpable y es quien tiene la carga de desmentir con pruebas contundentes el rumor que ella plantea. Ante ese actuar de la periodista es que muchos usuarios en la red la critican y si, le dicen de cosas, pero, ¿Y la libertad de expresión? ¿Ella si puede solicitar que sus radioescuchas y seguidores se quejen ante las personalidades públicas a las que ella ataca, pero, los tuiteros no se pueden quejar de su manera de  mentir y desinformar?

Todavía recuerdo su frase “Respeto a la comunidad gay, pero no soy lesbiana”, fue casi como oírla decir “respeto a los negros, pero aclaro, soy blanca NO SOY NEGRA y quien diga que soy negra es una calumnia”, suena infantil y estúpido. 

¿Que no es la política del viejo PRI la censura y la represión a la libertad de expresión? Resulta cómico como los fanáticos de izquierda exclaman y gritan “REPRESION” “CENSURA” cuando algún personaje político o de la vida pública los expone o intenta ejercer acción en contra de las difamaciones, pero ahora que han molestado a la divinidad de Carmen Aristegui alzan la voz para que cancelen la cuenta de los usuarios que lo hacen. Hace unos meses Twitter canceló la cuenta de Alfredo Jalife por sus comentarios y ataques antisemitas, insultos, difamaciones  y mentiras, de repente todos sus seguidores alzaron la voz acusando represión, censura y curiosamente se le reestableció la cuenta a este personaje; el fin de semana por los mismos motivos ahora han cancelado la cuenta de su esposa y de nueva cuenta salen las voces de represión y censura exigiendo el reestablecimiento de esa cuenta; sin embargo Aristegui solicita la cancelación de la cuenta de un usuario quien solo argumenta el lesbianismo de la periodista; si el hecho de inquirir en las redes sociales de que alguien es lesbiana, gay, alcohólico, ladrón, corrupto, y por el hecho de llamarlo así le afecta con su trabajo, entonces las cuentas de Alfredo Jalife, Ricardo Monreal, Fernández Noroña, Andrés Manuel López Obrador y la propia Carmen Aristegui deberían de ser dadas de baja y canceladas por Twitter. 

Pero, luego entonces, bajo el estilo peculiar de Aristegui y su estilo de que no existen preguntas incorrectas sino preguntas incómodas: 

Carmen Aristegui, queda la pregunta al aire ¿Fue estrategia de @chairistegui darse de baja para molestar? La periodista nos debe una explicación al respecto.