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Columnas

Francisco I, el nuevo papa de los claroscuros

Beam @Beam mié 13 mar 2013 16:14

En la transmisión hecha por la cadena internacional de noticias CNN escuché varios de los “aspectos positivos” del argentino Jorge Mario Bergoglio, elegido como nuevo papa hace unas pocas horas.

Los analistas del canal de noticias señalaron al cardenal Bergoglio como una persona humilde, no adicta a los lujos, que vivía solo en un departamento en donde él mismo preparaba sus alimentos. Nada que ver con los despilfarros de personajes de triste memoria pero tolerados por la Iglesia Católica como Juan Sandoval Íñiguez y muchos otros.

Al carácter moderado de Francisco I y a su defensa de los pobres latinoamericanos, se le suman las “virtudes históricas” de ser el primer papa latinoamericano, argentino, no europeo y Jesuita.

Aparentes vientos del cambio, pues, parecen soplar en el vaticano.

Sin embargo, dos aspectos empañan las esperanzas de que Bergoglio no adopte las actitudes intransigentes y retrógradas de sus predecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

El primero, es la férrea oposición del papa al aborto y a los matrimonios entre personas del mismo sexo. El repudio de Bergoglio a la aprobación del matrimonio gay en argentina lo llevó a enfrentarse a la presidenta Cristina Fernández.

El segundo son las acusaciones por la presunta colaboración entre el ahora conocido como Francisco I y la dictadura argentina de los setenta y ochenta. Incluso, circula en Twitter una imagen del nuevo papa dándole comunión al dictador Jorge Videla.

Con credenciales como estas, es difícil creer que Francisco I (o Francisco “a secas”, como nos corrigió el Vaticano), una persona de claroscuros, sea como nuevo papa más conciliador y menos ultraconservador que quienes le precedieron.