¿Es cierto todo lo que se dice de Joaquín “El Chapo” Guzmán? No lo sé. Algunos medios globales lo ubican entre los hombres más ricos y poderosos del mundo e, inclusive, se dice que él ya es más célebre, entre las personas que han violado la ley, que el famosísimo (gracias sobre todo al cine y a la TV estadounidenses) Al Capone.
¿Qué pensará “El Chapo” cuando lee tales historias? Seguramente le parecen exageradas. ¿Ubicarlo entre los ricos “legales”, los que abiertamente derrochan sus fortunas? Para “El Chapo” debe tratarse de una broma de mal gusto. ¿Alguien ha visto al capo en los hoteles y restaurantes más exclusivos? No es un privilegio que su riqueza pueda pagar. Bueno, no le alcanza ni para un sencillo paquete vacacional de siete días de duración en un establecimiento hotelero de cuatro estrellas. Si lo hace, como quizá lo ha hecho, tiene que ocultar su identidad. Y andarse con mucho cuidado.
No, “El Chapo” no es como los otros ricos de Forbes, a los que inclusive se aplaude cuando se presentan en cualquier sitio. ¿Más famoso que Capone? Eso es algo que el tiempo dirá. Pero, si alcanzara tal privilegio, seguramente ocurriría después de su muerte. Así que, sin duda, Joaquín “El Chapo” Guzmán debe pensar de su notoriedad algo parecido a la expresión de Jorge Luis Borges: “La fama es una forma de la incomprensión, quizás la peor de todas”.
Si lo sabrá Richi Phelps, uno de los personajes más famosos de internet durante estos días. ¿Quién es Richie Phelps? Qué historia la de este tipo, probablemente inexistente, que se presentó en Facebook como boxeador, militar, doctorado en ingeniería nuclear y experto en armamento. Su fama durará… carajo, ¡antes del fin de semana volverá a ser un perfecto desconocido! En los tiempos de las redes sociales, cuánta gente se vuelve popular de la noche a la mañana para volver al olvido absoluto después de tres días de escándalo. Pronto, de Richi Phelps nadie se acordará. “El Chapo”, al menos, seguirá dando motivos para el comentario mientras siga sin caer en manos de las fuerzas policiacas de México o Estados Unidos que, como ha dicho el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, es considerado el enemigo público número uno no solo en nuestro país, sino inclusive en Chicago, ciudad mafiosa por excelencia… en la lógica del cine.