Deténgame cuando le resulte conocido alguno de los siguientes.
Juan Carlos López Rodríguez; José Luis Salas Cacho; Julián Ricalde; Humberto López Rodríguez; Zhenly Ye Gon; familia Serrano Segovia; familia Bribiesca Sahagún; Félix González Canto; Roberto Borge Angulo; Hao Feng; Luis Felipe Salas Benavides, Miguel Pedraza ballesteros; Fernando Pablo Villarreal ballesteros, José Armando Ballesteros Almaguer y Juan Carlos López Rodríguez.
Bueno; no me detuve donde usted pudo reconocer a los hijos ‘putativos’ de Vicente Fox ni al famoso ‘copelas o cuello’, chino al que le confiscaron sus más de 250 millones de dólares.
La relación de todos los enlistados, va directamente ligada a la concesión y firma de un megaproyecto para operar en territorio mexicano, bajo el nombre de Real State Dragon Mart Cancún; cuya finalidad es establecer un puerto o paraíso fiscal donde operen con libertad arancelaria ‘con beneficio directo al mercado chino’ de empresas de allá mismo –con más de 45 mil productos demandados por su probada piratería y competencia desleal- en el hermoso complejo y puerto de Cancún, Quintana Roo.
Han hecho el mismo ejercicio, en territorios lejanos como Dubái e incluso con experimentos en tierras mexicanas, como se pretendió realizar un recinto de tal especie durante el sexenio de Fox en tierras de San Luis Potosí.
Las licencias y el hacerse de la vista gorda, corrió en mayor parte a manos de los mexicanos descritos arriba; que hicieron las alianzas estratégicas para poder entrar en mercados altamente competitivos por la mano de obra barata y de mala calidad.
Desplazando, claro está, a la mano de obra de otros países a los que pretenden inundar de mercancías; incluyendo el propio desarropado México.
Dragon Mart es el paraíso fiscal que desean emprender a la voz de ya, en suelo mexicano (a partir de febrero 2013). Ante el total desacuerdo de las cámaras empresariales (COPARMEX, CANACINTRA, CONCANACO) que rotundamente hacen frente a la brutal embestida, con el apoyo de luchar la causa, por parte de Julián Ricalde; valiente presidente municipal de Juárez (nombre oficial de Cancún) que sin empacho, denuncia al mismo gobernador (que también está mencionado en los ‘muchachos de arriba’).
Es impensable tal afrenta. Chinamex, la empresa que comprende capital mexicano y en su mayor parte de donde el mismo nombre emana, (“Chinamex Middle East Investment & Trade Promotion Centre”; con sede en Beijing) pretende la inversión ya autorizada de 180 millones de dólares para la construcción de un megacentro de exposiciones de productos en el citado destino mexicano.
El rector representante de las universidades La Salle en el país Miguel Ángel Valdés –matamorense de nacimiento y victorense por adopción- hizo una severa crítica con sustento.
“¿Porqué no pensar y desarrollar mejor una cultura emprendedora de la misma naturaleza que los asiáticos hoy pretenden en suelo mexicano, pero de nuestros productos?” y va más allá; “En todo el país, el ingenio de los emprendedores mexicanos, compite en cualquier mercado a nivel mundial. En lo particular, me siento muy orgulloso de lo que Tamaulipas produce y coloca en otros países”.
Finaliza diciendo “Los productos Hechos en Tamaulipas, bien pueden estar colocados en cualquier parte del mundo, con la conciencia de lo que hace pocos días recomendó observar el premio Nobel de economía, sobre ‘no perder de vista el repunte de la economía mexicana sobre la china’. Bien valdría la pena repensar en la probabilidad de poner un “Road Runner Mart” de los tamaulipecos, en otras latitudes del mundo”.
Y comparto la visión del catedrático. Y sobre todo, señalar con índice de fuego que los hijos de Malintzin acudan a los capitales extranjeros para buscar su propio enriquecimiento, cuando en nuestro propio país, se podría impulsar la riqueza en general de los mexicanos (incluyendo la de los ‘interfectos’) y ayudar a engrandecer la maltratada economía mexicana.
Especialistas han diagnosticado que el trasfondo del Dragon Mart, es sin duda un proyecto de Estado; donde la poderosa mano de la política económica del país asiático, mantiene los hilos en su control.
¡Con ésos amigos…! Si usted conoce alguno de los mencionados, ¡Dígale que yo no copelo!
@deandaalejandro