martes 02 de septiembre de 2014 | 06:42

Cruzada contra el Hambre (¿?)

Jesús Ibarra @jesusibarrara lun 11 de febrero de 2013

 

(Este texto se encuentra en http://chuyibarra.blogspot.com )

El pasado 22 de Enero, el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que marca el inicio del programa electoral del PRI-gobierno mediante el cual pretende permanecer en el poder más allá de este sexenio.

La llamada “cruzada contra el hambre” (CCelH) se propone llegar a “Cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuada de las personas en pobreza multidimensional extrema y carencia de acceso a la alimentación” y, además, “Eliminar la desnutrición infantil aguda y mejorar los indicadores de peso y talla de la niñez”

Para lograr estos objetivos, el PRI-Gobierno integrará una comisión con los titulares de 19 secretarías de Estado cuya coordinación estará a cargo de la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), Rosario Robles Berlanga.

El programa se concentrará en 400 municipios “seleccionados con base en la incidencia de pobreza extrema, así como en el número de personas en esta condición y personas con carencia de acceso a la alimentación…”

Desde antes de que se instalara este nuevo gobierno se inició una campaña de notas periodísticas sobre la pobreza de los mexicanos, situación que los gobiernos panistas contribuyeron a incrementar. Tan sólo de mi hemerografía, que reúne notas de Reforma, El Norte, La Jornada y Proceso, he registrado 51 en el último  trimestre del año recién terminado. Pero es desde el 20 de Enero, con motivo de la presentación del programa (CCdeH), que se observa el incremento exponencial de notas y comentarios en todos los medios de comunicación.

Con este abundante despliegue mediático da comienzo, desde ahora, la estrategia del PRI y su gobierno para este año electoral y los que siguen y, por ello, sobran las iniciativas de leyes que eliminen el uso de los programas sociales en las campañas electorales.

Si de pobreza se trata y de localizar los municipios de mayor pobreza multidimensional conviene usar la información del Censo General de Población y Vivienda del 2010 que, por más peros que se le puedan formular, es útil para intentar, desde una óptica diferente a la oficial, identificar los cuatrocientos municipios más pobres del país.

En el ejercicio de regresión lineal en el que se incluyó las información disponible de carencia o rezago educativo, el no acceso a los derechos a la salud y el grado de hacinamiento de las familias en sus hogares, la componente que más aporta en este estudio fue el del rezago educativo y, de sus afluentes, el de los niños que no acuden a su ciclo escolar obligatorio, de acuerdo al grupo de edad al que pertenecen

Al parecer, en las familias cuyos pequeños hijos no tienen acceso al jardín de niños, son a su vez las que tienen críos que no acuden a la primaria o secundaria, o que no terminaron sus ciclos escolares respectivos, o uno de los adultos es analfabeta, o habitan casas con piso de tierra, hogares con uno o dos cuartos en el que habitan al menos tres personas; es decir, el grado de pobreza es acumulativo a partir de aquellos indicadores.

Al trabajo con los municipios de todo el país, para cada una de estas variables se tomaron los cuatrocientos con la mayor cantidad de mexicanos en esas condiciones de pobreza y para cada una se asignó el valor de uno. Como se incluyeron diez variables del censo, el nivel máximo de pobreza es de 10 y los cuatrocientos más pobres presentan variaciones de a partir del nivel 3.

A estos cuatrocientos municipios, así seleccionados por el Colectivo en Defensa del Voto, los denominamos genéricamente como DV

Por supuesto que nuestros 400 municipios no son los mismos que los de la SEDESOL (SD) que, como se asienta en el texto del decreto “La Cruzada contra el Hambre está orientada a la población objetivo constituida por las personas que viven en condiciones de pobreza multidimensional extrema y que presentan carencia de acceso a la alimentación.”

Otro grupo de municipios que nos parece importante incluir son los que se localizan integrando las 55 áreas metropolitanas, definidas por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), identificados como AM y que llegan a ser 309.

Trabajamos enseguida con tres grupos de municipios que pueden representarse gráficamente con la imagen adjunta: AM, SD y DV

Los municipios del cuadro DV corresponden a los que hemos definido y que trabajamos como Colectivo en Defensa del Voto.

Las intersecciones de dos o los tres de los cuadros serían los municipios que son comunes a los dos o tres grupos de municipios.

Por ejemplo, la intersección de los tres cuadros, que es el cuadrado más pequeño, coloreado en gris, son los municipios comunes a los tres; en cambio, el sector coloreado con gris más fuerte son los municipios que se encuentran en DV pero no en AM[1].

Veamos esta distribución en subgrupos.

Unión de municipios de AM y DV

En este gran conjunto se tienen 543 municipios con 144 de ellos que resultan fuera de nuestros 400 y que se encuentran dentro de los 309 de AM.

Municipios que se encuentran tanto en AM como DV son 165; por otro lado, 234 se localizan en DV pero no en AM y 144 a la inversa, en AM pero no en DV.

De los que registran algún nivel de pobreza la mayor cantidad se encuentra en el 9, con 217, le sigue el nivel 8 con 63, 33 en el nivel 7, en el nivel 6 con 37 y por último 42 en el nivel 5.

De otro modo, la mayoría de estos 543 municipios se encuentra en los mayores niveles de pobreza multidimensional, todos ellos en DV, frente a los que se localizan en AM todos los abajo del nivel 5.

De otro modo, de los municipios que se localizan en AM y DV, 165 tienen niveles de pobreza de 5 y más; de los que se encuentran en DV pero no en AM, los 234 registran niveles de 5 y más y los municipios que se encuentran en AM pero no en DV, los 144 tienen niveles de pobreza de 4 y menos.

Municipios de AM y SD

Al examinar los municipios en áreas metropolitanas y de SEDESOL encontramos un total de 649 de los cuales 55 que son comunes, 340 que se encuentran en SD pero no en AM y 254 en AM pero no en SD.

Con un nivel de pobreza de cero se tienen 254 y 159 en el nivel de 9, 91 en el 1, 35 en el 8, 21 en el 3, 20 en el 4 14 en el 6, 13 3n el 7 y 4 en el 10, observándose mayor dispersión que en el caso antes expuesto.

La dispersión se observa igualmente en cada uno de los subgrupos ya que de los que se encuentran en AM 68 están en el nivel 9 de pobreza, 23 en el 8, 10 en el 3 y 10 en el 5; en los que están en SD pero no en AM 85 se encuentran en el nivel 1 de pobreza, 51 en el 9, 15 en el 4, 14 en el 2 y 11 en el 3.

En este caso se tienen, con niveles de 5 y más de pobreza, en AM pero no en SD 168 municipios, 82 localizados en SD pero no en AM y 44 municipios que son comunes a ambos grupos.

Es evidente que en los municipios definidos por SEDESOL o el INEGI, aunque una cantidad importante se localizan con niveles elevados de pobreza multidimensional, también se los encuentra en los niveles inferiores.

Municipios de DV y SD

En este gran conjunto se encuentran 668 municipios de los cuales 126 son comunes a DV y SD, 273 se localizan sólo en DV y 269 en SD.

Aquí, los 126 municipios que son comunes tienen niveles de pobreza de 5 y más; de los 273 que se encuentran en DV pero no en SD sólo 3 tienen nivel de 4 y el resto de 5 y más; y de los 269 en SD pero no en DV todos tienen niveles de 4 y menos.

Hasta aquí, queda en claro que los municipios seleccionados por SEDESOL, de acuerdo con nuestro modelo de selección, no son los más pobres del país.

Municipios de AM, DV y SD

Veamos por último el subgrupo de municipios que son comunas a AM, SD y DV. En el nivel 9 se tienen 38 del total de 44.

En esta parte del estudio es necesario dejar en claro como, de los tres grupos iniciales de municipios, los 309 de las áreas metropolitanas, los definidos por el programa Cruzada Contra el Hambre y los que hemos determinado en el Colectivo en Defensa del Voto, son los de este grupo los que muestran la mejor definición de niveles de pobreza.

Es claro que el mencionado programa al que se destinarán grandes recursos del presupuesto federal y la atención de una gran parte de las secretarías de gobierno y seguramente del Estado, no tienen el propósito anunciado en el decreto y procede poner en blanco y negro lo que se oculta, nuestra tarea en lo que sigue.

En un proyecto de análisis de los resultados electorales de mayor amplitud hemos relacionado para cada sección la información proporcionada por el censo del 2010 y las votaciones de cada elección federal del proceso del 2012[2].

Así, para el tema que nos ocupa, se tiene la información del total de variables del censo 2012, municipio por municipio, con la de las votaciones de diputados presidente y senadores y de estas votaciones hemos calculado, primero para cada casilla, después sección por sección y por último municipio por municipio, el voto duro y el voto diferenciado, de tal manera que estamos en posibilidad de estudiar estas votaciones en su relación con los niveles de pobreza de cada municipio, ajustándonos a nuestra propia definición, que es la que tenemos con precisión.

En nueve de las diez variables del censo 2010 que hemos considerado para definir el nivel de pobreza de cada municipio hemos sumado la población que en cada una de ellas aparece, cuidando lo más la presencia de información redundante entre ellas; así sumamos las cantidades de niños, de tres a cinco años de edad que no acuden al ciclo de preescolar, los que no acuden o la primaria y a la secundaria, los que no terminaron el ciclo de primaria o secundaria, los analfabetas, los que no cuentan con servicio de salud, los que residen en viviendas de un solo cuarto o de dos cuartos. Nueve variables excluyendo los porcentajes de grados de escolaridad de los habitantes en cada municipio.

Para tener una idea aproximada de las cantidades de mexicanos pobres en cada grupo de municipios, 45 millones 675 mil 757 viven en los municipios de las 55 áreas metropolitanas del país, 49 millones 620 mil 656 en los municipios definidos por el Colectivo en Defensa del Voto y sólo 24 millones 605 mil 660 en los del programa CCdeH.

En el campo del rezago educativo, los mexicanos que no terminaron su ciclo escolar de primaria alcanza 5 millones 559 mil 432 y lo de secundaria 2 millones 836 mil 831; casi 8 millones 400 mil niños-jóvenes que será muy difícil puedan encontrar un empleo digno, quizá muchos de ellos al alcance de quienes se organizar, para las más grandes aberraciones delincuenciales que se han registrado tan sólo en las áreas metropolitanas.

Los que se encuentran en los municipios DV, quienes no terminaron su ciclo escolar de primaria son, en el censo del 2012, seis millones 129 mil 464 y los de secundaria 3 millones 38 mil 22; más de 9 millones 100 mil. En contraste, los mexicanos a los que se orienta el programa CCelH, los que no terminaron su escolaridad de primaria son 3 millones 153 mil 334 y os de secundaria 1 millón 484 mil 408. La atención, si les llega, alcanzaría a poco más de 4 millones 600 mil personas.

Por cuanto el acceso a los servicios de salud, en carencia absoluta, dentro de los municipios de las áreas metropolitanas hay 25 millones 873 mil 394, en los del Colectivo en Defensa del Voto son 27 millones 951 mil 388 y los de la SEDESOL sólo 13 millones 268 mil 515 mexicanos.

En el derecho a una vivienda digna, 5 millones 258 mil 514 viven en viviendas de un solo cuarto y 11 millones en hogares de dos cuartos, en los municipios de áreas metropolitanas; en los municipios DV, 5 millones 723 mil 745 en hogares de u sólo cuarto y 12 millones 842 mil 651 en viviendas de dos cuartos; en los de SEDESOL, los mexicanos que residen en viviendas de un cuarto son 2 millones 832 mil 257 mientras que 6 millones 873 mil 631 viven en hogares de dos cuartos.

Por lo expuesto, no hay duda de que millones de mexicanos de elevado nivel de pobreza estarán excluidos de los beneficios de este programa del PRI-Gobierno que, por decenios de no atenderse tiene por resultado múltiples problemas sociales.

Resulta evidente que los municipios seleccionados desde el gobierno federal, aún dentro de un marco de 400, no son los de mayor necesidad y urgencia; fuera de estos los hay en una cantidad, cerca de 150 que no son pocos, con elevados niveles de pobreza que no serán atendidos en este programa.

Cabe entonces la pregunta: además de la necesidad real de atención a los mexicanos en niveles extremos de pobreza, ¿Qué se esconde en el programa gubernamental cruzada contra la pobreza?

Los presidentes de los partidos de oposición, del PAN y del PRD, de distintas maneras se han pronunciado, ante los procesos electorales del próximo 7 de julio, que tratarán de evitar en todo lo posible que los programas sociales se utilicen en las campañas por la renovación de ayuntamientos, diputados locales y el gobernador de Baja California.

Desde nuestra perspectiva, el programa social estrella del gobierno federal ya está en ese camino, ya está en plena campaña electoral para influir en las elecciones de este año, de los que siguen y de varios sexenios por delante.

Al tomar como referencia la votación para diputados federales del 2012 para los municipios del país, para cada partido o coalición, en los municipios de las áreas metropolitanas el PAN tiene el 70.88 por ciento de los votos, el PRI-PVEM el 66 por ciento y el PRT-PT-MC el 72 por ciento. En los municipios del Colectivo en Defensa del Voto, los porcentajes respectivos son 75.15, 71.86 y 77.17. En los de la SEDESOL, el PAN tiene 33.73 por ciento, el PRI-PVEM 34.33 y el PRD-PT-MC el 37.89.

Para la elección presidencial, en los municipios de las áreas metropolitanas el porcentaje de votos de Josefina Vázquez Mota fue de 70.77, el de Enrique Peña Nieto de 65.66 y el de Andrés Manuel López Obrador de 72.78; en los municipios del Colectivo en Defensa del Voto los porcentajes respectivos fueron de 75.07, de 71.02 y 77.55; en cambio, en los municipios de la SEDESOL, los porcentajes fueron 33.89, 34.35 y 37.23.

En la elección de senadores se observa lo siguiente: el PAN tiene, en los municipios AM, el 70.46 por ciento, PRI-PVEM un 66.19 y PRD-PT-MC el 72.41; en los municipios DV, los porcentajes respectivos son 74.87, 71.50 y 77.22; en los municipios SD son 33.81, 33.73 y 37.83.

Estas votaciones en porcentajes, relativos a los totales de cada partido en los municipios del país, para cada grupo  de municipios definido por INEGI, SEDESOL y DV, dan muestra clara que el objetivo del programa CCelH, aunque no exclusivo, es el de restar presencia a los partidos de la oposición, marcadamente a los de la izquierda, que se presentan en cada caso con el mayor porcentaje.

Pero no sólo estos y como una muestra veamos los porcentajes de las demás votaciones presidenciales.

En los municipios AM, Nueva Alianza logró un 72.18 porciento, Candidatos no Registrados un 82.19 y los votos nulos 63.96; en los municipios DV los porcentajes respectivos fueron 77.14, 85.29 y 69.09; en los SD 36.06, 39.61 y 35.21.

Es decir, se trata igualmente de abatir las votaciones que dispersan a los de los grandes partidos y, específicamente, los del partido en el gobierno.

Para eso se tiene el poder y lo tienen quienes saben utilizarlo porque, haiga sido como haiga sido, los pobres votaron por EPN, como concluyen los científicos de las universidades de California en San Diego y la Universidad de Stanford, en colaboración con México Evalúa.

Los mexicanos, ciudadanos que nos hemos propuesto insistir en la defensa del voto, estamos convencidos que en éstas últimas elecciones el voto estuvo fuertemente influido por la pobreza, que en el 2006 fue el trasiego de votos y su abultamiento para FC y que seguirá así, alternando o combinando procedimientos mientras no haya la fuerza social organizada, desde abajo, que promueva en serio los cambios que el país requiere para la más plena vida democrática, más allá de los procesos electorales.

Monterrey, N. L.

Jesús Ibarra Salazar

Febrero 5 de 2013

http://www.proceso.com.mx/?p=332935

http://www.proceso.com.mx/?p=332941

 



[1] Cada uno de los subgrupos que pueden encontrarse tienen su contrario, es decir, para (En AM no en DV) existe (En DV no en AM).

[2] Y de un mayor alcance hemos relacionado esta información del 2012 con la del 2006, previo ajuste de secciones entre estos dos procesos ya que de uno a otro se ha modificado la geografía electoral seccional y distrital, de modo que nos hemos visto obligados, para fines comparativos, referenciar toda la información al 2006.