viernes 18 de abril de 2014 | 08:15

Murillo Karam no empezó la chacota, debería @EpigmenioIbarra aceptarlo

Federico Arreola @FedericoArreola mar 5 de febrero de 2013

Si a alguien admiro en los medios de comunicación es a Epigmenio Ibarra. Lo considero un hombre inteligente, decente, creativo, idealista… Y con un excelente sentido del humor.

Lamento, entonces, que a veces pierda la capacidad de reírse. Como este martes, en el que he visto a Epigmenio absolutamente indignado. En Twitter ha exigido la renuncia del procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, solo porque este ¡contó un mal chiste!

Cito los tuits de Epigmenio:

“Y Murillo Karam en una situación tan grave hace chistes. En medio de la tragedia #TorredePemex su jefe, @EPN, se va a la playa y él bromea”.

“Indignante me parece que Murillo Karam se atreva a bromear con el asunto de la ‘maleta peligrosa para los hombres’ en medio de una tragedia”.

“Qué brutal falta de tacto la de Murillo Karam el procurador bromista. Qué falta de respeto por las victimas; por todos nosotros.

“Un chsitorete como el suyo sr. Murillo Karam, en medio de una tragedia y de cara a la nación, merece repudio general y su despido inmediato”.

“Como se burlaron de la nación comprando la presidencia ahora creen que pueden, como MurilloKaram, hacer chistes en medio de una tragedia”.

“Ya salieron los defensores del procurador comediante. Que ‘no es para tanto’ dicen. Su chistorete los pinta a el al gobierno de cuerpo entero”.

¿Qué chiste contó Murillo Karam? Dijo que una maleta contenía productos peligrosos para los hombres: cosméticos de mujer.

¿Maleta?

Epigmenio no da el contexto. Ayer, en La Jornada, un policía del DF dijo que el escuadrón antibombas de la Ciudad de México había confiscado, inmediatamente después de la explosión en la Torre de Pemex, una maleta que contenía tubos.

Como fue la nota principal del más importante diario editado en nuestro país, las declaraciones del policía significaban, claramente, que la evidencia de explosivos había sido retirada del lugar de la tragedia.

Ayer mismo, muy temprano, el secretario de Seguridad Pública del GDF, Jesús Rodríguez Almeida, dijo que en la maleta solo había ropa y cosméticos.

Horas después de la declaración de Rodríguez Almeida, más o menos a las nueve de la noche, Murillo Karam informó en conferencia de prensa que la explosión había sido provocada por un accidente, es decir, que no había habido ningún atentado.

En la conferencia de prensa, a Murillo Karam le preguntaron por la maleta. Obviamente, y al margen de la tragedia, el asunto era chistoso, hasta Epigmenio estará de acuerdo.

Es que, carajo, que el más importante diario de México diga, en su nota principal, que la policía se llevó una maleta con tubos, lo que todo el mundo interpretó como que estaban borrando las huellas de un bombazo, para que al final resultara que en la valija solo había afeites de mujer, pues… se trata de algo chusco en cualquier situación, imposible negarlo. Por eso, Murillo Karam, al fin un ser humano como cualquiera, no pudo evitar seguir con la broma.

Según Epigmenio, “ya salieron los defensores del procurador comediante. Que ‘no es para tanto’ dicen”. Como yo he sido oficialmente declarado, por los tuiteros de izquierda, un defensor de Murillo Karam (vaya que se me ha insultado por eso), considero mi obligación decirle a Epigmenio Ibarra que, en efecto, no es para tanto, sobre todo porque la chacota no la empezó el procurador, sino los que creyeron ver en la famosísima maleta la prueba definitiva de la participación de algún terrorista diabólico en la explosión de la Torre de Pemex.