miércoles 27 de agosto de 2014 | 12:10

El Presidente de México y PEMEX

Guillermo Calderòn @Memo_Calderon mar 5 de febrero de 2013

El sábado pasado a partir de las notas informativas, tanto del periódico Reforma como de la revista Proceso, en las que daban a conocer que el presidente de la República y su familia disfrutaban de unas vacaciones en Punta Mita, Nayarit, se desencadenaron en redes sociales una serie de cuestionamientos por parte de algunos periodistas como Julio Hernández "Astillero" y Mario Campos. También de políticos de oposición como Javier Lozano, entre otros. 

Sin embargo, para sorpresa de propios y extraños, ese día, Enrique Peña —en compañía del Miguel Ángel Osorio Chong—, arribó poco después de las 22:00 horas al complejo de PEMEX para supervisar las labores de rescate que se realizaban en el lugar. 

Me parece existen varios escenarios dignos de reflexionar derivados de estos acontecimientos: 

El primero, conocer los elementos periodísticos con los que sustentó el periódico Reforma la publicación de dicha nota, ¿de verdad su información extraoficial soporta una declaración así? De lo contrario, se estaría cometiendo un error sumamente grave. En un contexto jurídico estaríamos bajo el principio de derecho de “el que afirma está obligado a probar”. 

Por otra parte, como ciudadanos, debemos aprender a diferenciar entre el presidente de la República y Enrique Peña Nieto, que si bien está conjugado en la misma persona, el ser mandatario de nuestro país no lo libera de su función como jefe de familia, la cual le debe dedicar parte de su tiempo y atención; siendo además una cuestión saludable. 

Desde el principio del desafortunado acontecimiento en Pemex, como jefe de estado, recorrió y supervisó tareas de rescate, visitando a las víctimas en nosocomios. Ha ejercido una de las potestades más importantes del ejecutivo, que es la de facultar a su gabinete a realizar todo tipo de acciones para apoyar a las víctimas, continuar tareas de rescate y conocer la verdad del suceso. 

En pocas palabras, el presidente de la República, siempre ha estado al frente e interesado de lo ocurrido en Pemex. 

Yo, no sé si estuvo o no en Punta Mita, tampoco sé si su familia se encuentra de vacaciones allá, pero si así fuese no pasa nada, no hay por qué inquietarnos; la confianza de los mexicanos es hacia Peña Nieto y sus acciones como gobernante. 

Lo importante es que el ejecutivo en el ejercicio de su mandato, lo haga con eficacia, compromiso, con una directriz que responda a las necesidades y dimensiones de los problemas de nuestro país. 

No nos dejemos llevar por especulaciones y rumores de personas que trabajan bajo intereses de orden político-económico-social. Hay para quienes pareciera que es más importante crear confusión y generar todo tipo de descréditos a la figura presidencial, que interesarse por el bienestar de nuestro país. 

A mí me interesa que le vaya bien a México y a su presidente.