viernes 29 de agosto de 2014 | 01:23

¿Armarse o no armarse? La gran cuestión

Ramiro Padilla @ramiroatondo mar 5 de febrero de 2013

A la inacción o complicidad de las autoridades se ha sumado el hartazgo de muchas comunidades del estado de Guerrero. Para una persona que vive lejos de allí, esto supone algo raro y novedoso, pero significativo. El estado no puede garantizar nada. Ni siquiera dentro de su propia casa. Entonces ¿Qué hacer? Al parecer los miembros de estas comunidades han encontrado la respuesta. Organizarse.

Mientras en Estados Unidos el debate está centrado en la posibilidad de prohibir las armas de asalto (de las cuales un porcentaje significativo cae en manos del crimen organizado en nuestro país) acá parece que se está gestando un movimiento a la inversa. Las comunidades tendrán que armarse para estar en igualdad de condiciones. No es lo mismo llegar con total impunidad sabiéndose superior, a llegar a un poblado donde todos están armados hasta los dientes. Eso supone un disuasivo.

Aparte, siendo comunidades donde todo mundo se conoce, es fácil saber quién anda en malos pasos. Esto no significa otra cosa que una respuesta a las fallidas políticas del gobierno. A grandes males, grandes remedios. Ya hay una percepción de hágalo usted mismo o espere la muerte o la extorsión con total impunidad.

Este tipo de organizaciones comunitarias y cuyos resultados a corto plazo están probando ser altamente efectivos, dan muestra que las estrategias alternativas de combatir el crimen pueden propagarse por todo el país, y retomar el control de los espacios públicos.

Como es lógico y por su propia naturaleza, este tipo de movimientos pueden convertirse en lo que pretenden combatir. Pero no hay muchas opciones. Si no hay una policía garante de la paz, es casi absolutamente imposible que los pobladores, poco entrenados en estos asuntos actúen con justicia en todos los casos.

Ya es hora de que los políticos dejen de darse golpes de pecho y empiecen a actuar en consecuencia. La política no es solo aparecer en la foto inaugurando programas y cosas por el estilo. El gobernar es también oscura labor de artesano. Porque se tienen los recursos, lo que falta es voluntad.