martes 30 de septiembre de 2014 | 12:52

Sociedad civil, Fernández Santillán y Peña Nieto

José Luis Camacho Acevedo @jlca007 mié 2 de enero de 2013

En su libro Política, Gobierno y Sociedad Civil, José Fernández Santillán llega al punto preciso de las condiciones en las que se empieza a desarrollar el gobierno de Enrique Peña Nieto. 

Por supuesto el estudio de Fernández Santillán no habla explícitamente de la transición política mexicana que se vive en la actualidad ni menciona por su nombre al presidente Peña. 

Pero el trabajo de Fernández Santillán es, de una manera sumamente interesante, un adviento de lo que hoy ocurre en la política de nuestro país. 

Y de otra forma, con mucho tino político por cierto, su análisis lo lleva inevitablemente a reubicar sus tesis generales en el caso particular del gobierno de Enrique Peña Nieto. 

Escucho decir a Fernández Santillán en una entrevista que concede a una estación de radio: “Hoy en México se vive una conducción política horizontal con Enrique Peña Nieto como presidente del país”. “Es una acción que puede ser equivalente a derrumbar el muro de Berlín que representa la vieja política mexicana”. 

Y en su texto cuando habla de los tres elementos que reubicaron políticamente al mundo, a saber La caída del Muro de Berlín; El atentado a las Torres Gemelas en NY y el colapso de la bolsa a finales de la década pasada; uno piensa que México no puede ser un departamento estanco de la globalización que describe Fernández Santillana. 

En el texto referido se afirma que son la cultura, la política y la economía los pilares en los que se sustenta toda democracia moderna y en tránsito de consolidación. Y ese es el caso del México de Peña Nieto. 

La transformación de las relaciones entre el gobierno y las mafias sindicales iniciada con la reforma educativa es una señal promisoria de que Peña de verdad va por el cambio. 

La horizontalidad de su proyecto de conducción política no se advierte únicamente en la pluralidad con que conformó el gabinete. Esa horizontalidad se verá realmente cuando las reformas estructurales (política, energética y hacendaria) operen ya en el proceso de cambio en México. 

El sexenio apenas comienza. Pero como dice Fernández Santillán, que es hombre que sabe observar las cosas de la política con mas agudeza (y mas colmillo grillesco para decirlo con todas sus letras) que muchos profesionales del oficio, ya existen claros indicios de que Peña Nieto está buscando una transformación nacional acorde a las nuevas condiciones que existen en el mundo. 

Esperamos que sea cierto y, sobre todo, que sea pronto.

EN TIEMPO REAL. 

1.- En la dirigencia nacional del PRD existe un gran malestar por la forma colateral en que Marcelo Ebrard y Manuel Camacho tratan de “comprar voluntades” de los delegados amarillos con la finalidad de desbancar a los “Chuchos” del control de ese partido. 

2.- Dicen los enterados que no hay que descuidar las acciones de Jesús Murillo Karam en el presente mes. Puede haber sorpresas importantes.