domingo 21 de septiembre de 2014 | 11:14

Londres: vendedor de pescado procedente de Pakistán compite con el Gangnam Style

Jared @JaredBalon jue 27 de diciembre de 2012

Hace un año que Muhammad Shahid Nazir aterrizó en el aeropuerto de Heathrow, dice El País.

Esa persona “había dejado su familia en un pueblo de Pakistán con la intención de buscarse la vida en la capital británica”.

Iba a desistir de su propósito “cuando encontró trabajo en un puesto de pescado del mercado de Queen’s en Upton Park, este de Londres”.

Ahí, Nazir empezó a llamar la atención cantando, ya que su jefe “me dijo que tenía que dar voces”.

Dice El Pañis que “sin darle demasiadas vueltas, se le ocurrieron unos cuantos versos animando a comprar pescado a una libra la pieza. El jingle comenzaba con las frases: “"Come on ladies, come on ladies; one pound fish. Have-a, have-a look, one pound fish. Very, very good, very, very cheap, one pound fish". (“Vengan, señoras, vengan señoras, un pescado a una libra. Echen un vistazo. Muy bueno, muy barato”) .

Según El País, “gracias a la pegadiza canción y a los gestos con los que la acompañaba este padre de cuatro hijos pronto se hizo popular en el barrio. Alguien le grabó mientras trabajaba y lo colgó en Youtube”.

Y así, “de un día para otro, Nazir empezó a recibir visitas de turistas pidiéndole autógrafos y fotos. El video fue arañando en popularidad en las redes sociales hasta que ha consiguió unos cinco millones de visitas”.

Ya “el rapero Timbaland, de quien Nazir nunca había oído hablar hasta hace poco, remezcló su cantinela, recibió propuestas de matrimonio vía Twitter y Warner Music le ofreció un contrato. Como una versión del cuento de la Cenicienta en clave 2.0. de repente se posicionó como la respuesta británico-paquistaní al fenómeno Gangnam Style del coreano Psy.”

Ahora, dice El País, “es más conocido como el tipo del One pound fish y ha lanzado un single oficial con la versión pulida de su canción inicial”.

Ya lo han visto 7 millones de personas y llegó al puesto 29 de la lista de sencillos en el Reino Unido, “un indicio de que lo que triunfa online, no tiene por qué traducirse de la misma manera en canales tradicionales”, según El País.