miércoles 23 de abril de 2014 | 06:10

Maestros. Los toros desde la barrera

Anel Guadalupe Montero Díaz @Anelin00 mar 24 de abril de 2012


Imagen que circula en Facebook

 

“Hay que vivir para ver” , dice el refrán. Es cierto.

 

La labor docente es, hoy en día, una de las profesiones más desvaloradas, desprestigiadas y desvalorizadas en México

 

En estos momentos, desde varios frentes, se lanzan francos embistes que generalizan a los profesores “todos son iguales”, “son unos flojos”, “ineptos” y aparte de la profunda tristeza que esto me causa, no creo que esos señalamientos sirvan para construir una nueva forma de abordar el problema educativo en México.

 

Tengo la impresión de que la Educación es hoy uno más de los cotos de poder que se disputan las televisoras, los empresarios, el SNTE, los gobiernos federales, estatales y municipales y hasta los mismos padres de familia.

 

“Tu maestro no sabe nada”, “No le hagas caso, está loco”, “mira, así no me lo enseñaron mis maestros, ésta es la mejor forma”, “Ese maestro se cree mucho”, son algunas de las expresiones que algunos padres de familia lanzan sin pudor a sus hijos y luego se quejan amargamente de que ninguna escuela es digna de educar a sus vástagos.

 

Ahora resulta que cualquiera puede dar clases. La pedagogía está de más. El conocimiento de las inteligencias múltiples, de las distintas formas de enseñar y aprender la lectoescritura según las competencias de los alumnos no importa. De ese tamaño es el desdén que se tiene hoy en día por la práctica docente.

 

Y es que parece fácil. Los mensajes dirigidos a la sociedad, provenientes de varias partes, hacen creer que así es.

 

Veo el documental “de panzazo” y me siento profundamente indignada, porque a los buenos profesores no solamente no se les toma en cuenta ni se les reconoce, sino que asume y envía el mensaje de que su labor ni sirve ni se ve. Los protagonistas son los malos y así debe ser, para que el panfleto político convertido en infomercial, cumpla su función: mover conciencias. “¿A favor de quién?” se preguntan algunos.

 

¡Qué valiente es Denisse Dresser cuando afirma que se necesita “un Secretario de Educación con cojones”, pero omite convenientemente señalar que en la administración del señor presidente Felipe Calderón el SNTE se convirtió en el sindicato más poderoso de América Latina, precisamente por la cantidad de posiciones políticas que cedió a la lideresa magisterial (LOTENAL, ISSSTE y subsecretaría de la SEP).

 

Tampoco veo denuncia alguna en contra de las administraciones virreinales y sus cortijos, representados por presidentes municipales que no llegan a servir al pueblo, sino a ser servido por este. Estos políticos de pueblo, son a quienes los profesores enviamos docenas de solicitudes, cartas y peticiones y las respuestas siempre son las mismas: “No hay dinero. Vaya a darle guerra al gobernador”, cuando

 

Leo los tuits diarios de @por_laeducacion y @DePanzazo y me pregunto y les pregunto “soy una docente dispuesta a ser evaluada ¿quién me protege de las represalias sindicales, oficiales y de mis pares?” Hasta ahora no he tenido respuesta, porque docentes como yo, no les interesan, ellos necesitan a quien exponer, censurar y evidenciar para demostrar que tienen razón, que la educación en México está mal y que ellos son parte de la solución, de ninguna manera forman parte del problema. “100 mexicanos dijieron” eso.

 

Los candidatos

 

Y observo por televisión a Gabriel Quadri afirmar que el tema de la evaluación de los profesores es “pirotecnia política electoral”, como si la administración de la lideresa magisterial desde el periodo de Carlos Salinas de Gortari no fuera precisamente eso y como si el mismo Gabriel Quadri no fuera un fuego fatuo a quien periodistas sin escrúpulos alientan diciendo que “ya ganó”[i], apelando a la corta memoria del mexicano o a la simpatía con un profesionista sin escrúpulos que no tuvo empacho en vender su prestigio en aras de avalar la candidatura del PANAL, brazo político del SNTE.

 

La señora Vázquez Mota maneja un conveniente doble discurso en materia educativa que en nada ayuda a fortalecer su debilitada plataforma política[ii].

 

“En el período de Josefina Vázquez Mota al frente de la SEP, un desagradable acontecimiento tuvo lugar. Los medios dieron cuenta de que el yerno de la lideresa magisterial acostumbraba enviar a sus subordinados a “tomar notas” en su lugar en los cursos que tomaba y el escándalo fue mayúsculo[i] cuando reprobó una materia y ese hecho le impidió concluir el doctorado. Por si esto fuera poco, sus Maestros lo describieron como:

 

“un alumno no brillante con desempeño regular”, lo que no tendría la menor importancia si no se tratara de quien fungió como el verdadero poder detrás del trono en la SEP, encargado a su vez de la educación de 25 millones de niños y adolescentes”

 

Independientemente del tema de Enciclomedia, que es un asunto que debe ser aclarado a la brevedad posible.

 

Enrique Peña Nieto es una broma en materia educativa desde cualquier ángulo de análisis. Aunque su partido se deslindó de una “alianza estratégica” con la infame lideresa magisterial, lo cierto es que de llegar a la presidencia de México, la señora Gordillo seguiría conservando intactos sus cotos de poder y radio de influencia y acción sobre los destinos de los niños y jóvenes de este país. Ella dice que “no es la SEP”, la SEP no tiene nada que decir. En este momento es dirigida por uno de los amigos del señor presidente y hay que ser pacientes. Está aún aprendidendo.

 

El señor AMLO ha afirmado que removerá a la lideresa magisterial, pero esta afirmación se suma a muchas otras que evidencian el qué, pero no el cómo. De llegar a la presidencia de México, se entiende que la figura presidencial no es autónoma. Está acotada por un poder legislativo que limita el radio de acción del mandatario dependiendo de su estructura. El señor López Obrador necesita plantear una plataforma política aterrizada en la realidad. Eso esperamos muchos docentes cansados de pelear contra corriente y hartos del acoso, censura y amenazas de superiores oficiales y sindicales.

 

Por último, analizo los excelentes artículos de Lydia Cacho[iii] y Ricardo Raphael[iv] al respecto de la postura de la lideresa magisterial respecto a la evaluación universal y me pregunto si el problema educativo en México se resolverá con la remoción de la maestra Gordillo, quien sin duda ya pensó en quién y cómo la sucederá en el cargo.

 

En cada Entidad Federativa, existe una representación del SNTE, con un secretario general encabezando al mismo, lo que significa que existen 32 “Elbas” dispuestos a defender su coto de poder virreinal ¿y por qué no? Dispuestos también a aspirar a dirigir los destinos de un gremio que le ha permitido a la señora Gordillo “servirse con la cuchara grande”, según lo afirmó al portal de noticias 24 horas.

 

¿Usted qué opina, estimado lector?