martes 23 de septiembre de 2014 | 07:26

Una lección escatológica

Anel Guadalupe Montero Díaz @Anelin00 jue 12 de abril de 2012

 

 

 

 

Albert Camus y Darío Fo, coinciden en afirmar  que la sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor,  ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos.

 

Podemos coincidir, estimado lector, que las lecciones mejor aprendidas son aquellas que utilizan cuentos e historias con un toque de humor para ayudarnos a entender qué es lo que sucede con la surrealista clase política de nuestro país.

 

Presento aquí un pequeño cuento escatológico

 

 

“Un pequeño pollito se encontraba en el campo paseando tranquilamente, cuando de repente apareció un  gavilán que lo empezó a sobrevolar con la intención de comérselo.

 

Al darse cuenta el pollito de la situación, salió corriendo por el prado, refugiándose debajo de una vaca que estaba allí pastando y le pidió ayuda:

 

-       ¡Señora vaquita, señora vaquita, por favor! ¿Puede usted protegerme del gavilán?

 

La vaca muy amable defecó encima del pollito, con la intención de esconderlo del ave de rapiña.

 

Cuando el pollito se vio sumergido en la mierda, disgustado sacó la cabeza de la misma en busca de luz, al asomarse lo vio el gavilán, quien inmediatamente lo sacó de la mierda y se lo comió.

 

¡Pobre pollito!”[i]

 

Moraleja

 

1.- No todo el que te llena de excremento, es tu enemigo

2.- No todo el que te saca del excremento, es tu amigo

3.- Si estás de excremento hasta el cuello, no digas ni pío

 

¿Cómo aterrizaría en la situación actual de muchos de los actores políticos de México? Usted puede, sin duda, encontrar otras formas de adaptar esta historia a cualquier hecho que impacte su vida cotidiana.

 

Sin embargo, hechos y actores están, como siempre, sujetos a múltiples interpretaciones.      

 

¿Usted qué opina, estimado lector?