martes 23 de septiembre de 2014 | 03:19

La Red por la Rendición de Cuentas desde el enfoque pos-lacaniano

Daniel Manchinelly @chandomimawanda mié 29 de febrero de 2012

¿Cuál es el objetivo de la Red por la Rendición de Cuentas? En su Declaración de Principios señala que: “El primer propósito de la red es crear un contexto de exigencia social y política a favor de la construcción de una verdadera política de rendición de cuentas en México, derivado tanto de la investigación académica y periodística de excelencia, como de la más amplia divulgación y el debate abierto en torno del conocimiento y de las experiencias sociales organizadas, así como de la coordinación eficaz del trabajo entre organizaciones e instituciones públicas dedicadas a esta materia.”[1]

 

En un ejercicio intelectual, la Red por la Rendición de Cuentas puede ser entendida como la función discursiva del punto nodal, concepto perteneciente al marco de estudio pos-lacaniano[2]. El punto nodal es un espacio ocupado por un discurso que detiene y contiene a los otros discursos que “flotan” en el campo social/político, esto ocurre en el momento en que emerge una contradicción. La fijación de estos elementos y del elemento contradictorio permite delimitar el sentido del discurso ubicado en el punto nodal. En otras palabras, el punto nodal sutura a su cuerpo discursos que toman distancia frente a una paradoja externa en común, esto da consistencia a la sutura del mismo punto nodal. De ahí que el punto nodal sea un discurso integrador y unificador de significados, que articula y coordina los discursos de los actores colectivos referidos a cierta contradicción externa.

 

El discurso que ocupa el lugar del punto nodal contiene dos elementos: la lógica de diferencia que es cuando los actores sociales ocupan posiciones diferentes al ser particularidades discursivas; y la lógica de equivalencia que indica relaciones de similitud en el momento en que se enfrentan a un adversario común[3]. En este caso, el antagonismo provoca que el conjunto discursivo de las diferencias se torne compacto -pero sin diluir cada particularidad-, con capacidad para proponer elementos extra-ordinarios como respuesta al elemento contradictorio externo.

 

El punto nodal, al fijar significados a la cadena de discursos (significantes), construye esferas de realidades sociales y políticas, dando al mismo tiempo cuerpo a una contradicción externa, a una anomalía a combatir. Esta construcción de esferas de realidades es, a su vez, un proceso de integración simbólica y legitimación social potenciado, hoy en día, por las redes virtuales de comunicación horizontal. Por medio de una amplia conectividad comunicativa en la “sociedad red” se multiplica el poder de integración del discurso del punto nodal.

 

De esta forma, lo que propone Red por la Rendición de Cuentas en su Declaración de Principios es un llamado a construir una esfera de realidad social referido a una política de rendición de cuentas en México. La Red por la Rendición de Cuentas se constituye como discurso que intenta poner gravedad al flujo de elementos desarticulados. Tal gravedad es por medio de una “red” articuladora de los discursos académicos, periodísticos, gubernamentales y de la sociedad civil. Esta sutura-en-red es lo que permite la creación de un campo ideológico, el cual posibilita la modificación gradual de las reglas y normas de una región esférica de la realidad social/política.

 

El elemento antagónico externo de la Red por la Rendición de Cuentas es la fragmentación, cuya presencia se encuentra en la sociedad, en la política, en las instituciones y en la normatividad. Ante la esquizofrenia estructural el objetivo es la cohesión horizontal de los elementos discursivos dispersos. Sin el elemento antagónico externo bien definido, se diluye la frontera de la sutura-en-red, el afuera deja de existir y, por lo tanto, la realidad se percibe como una gran explanada asfixiante, como un limbo infinito. La agorafobia aparece. Marcar la diferencia entre el adentro y el afuera es esencial para el contacto con la realidad de un sistema. La anomalía externa, en este caso la fragmentación, debe de ser fijada en discursos, actores y ejemplos concretos ya que eso da referencia de realidad en el discurso del punto nodal. Por eso es esencial que se establezcan límites definidos y visibles entre la sutura-en-red del discurso del punto nodal y su elemento contradictorio externo.

 

El peligro es cuando los discursos de la anomalía externa insisten en “estar del mismo lado de la cancha” discursiva que el punto nodal. Si todos estamos del mismo lado discursivo al estar de acuerdo en la rendición de cuentas, en la transparencia, en el acceso a la información y, en si, en los valores democráticos, el elemento contradictorio común a las dos posiciones se ubica en un externalidad suprema por abstracta, en un más allá de las cosas, en algo meta-físico en donde se encuentra una astuta razón maligna que manipula sigilosamente la realidad social/política. Es la reificación del elemento contradictorio externo: la fragmentación pierde comprensibilidad como efecto humano y queda adherido como algo inerte no humano y sin posibilidad de humanizarlo –lo Real simbólico en el sentido lacaniano-.

 

La misión discursiva del punto nodal es repetir la diferencia ante la anomalía externa una y otra vez para “crear un contexto de exigencia social y política a favor de la construcción de una verdadera política de rendición de cuentas en México”. La potencia de la exigencia tiene que estar dirigida hacia los actores responsables en el combate de la fragmentación estructural. Esto con el fin de evitar la volatilidad y licuefacción de la responsabilidad, en términos sartreanos es un esfuerzo de impedir la posición de la “mala fe” como huida de la responsabilidad.


[1] Declaración de Principio de la Red por la Rendición de Cuentas: http://rendiciondecuentas.org.mx/articulo.php?id=85