lunes 27 de marzo de 2017 | 04:39

Ambientes de aprendizaje y contenidos transversales

Anel Guadalupe Montero Díaz @Anelin00 dom 7 de agosto de 2011

El pasado ciclo escolar 2010-2011, inició con el curso básico que, entre otros temas, abordó la creación de los llamados "Ambientes de Aprendizaje" , como una estrategia para vehicular los contenidos transversales que reflejan los grandes y graves problemas sociales que aquejan a nuestro país:

 

- Igualdad de oportunidades entre personas de distinto sexo

- Educación para la salud

- Educación vial

- Educación del consumidor

- Educación financiera

- Educación ambiental

- Educación sexual

- Educación cívica y ética

- Educación para la paz

 

A primera vista, parece una propuesta más de la Secretaría de Educación Pública para "actualizar" la práctica docente, pero hay algunas consideraciones que son importantes y que no se deben soslayar a partir de estas inciativas "reformadoras".

 

1.- Los ambientes de aprendizaje, llamados también ambientes educativos, no son nuevos. Ya desde el siglo XVIII Pestalozzi incluyó este concepto en su obra "Gertrudis y yo" o "Leonardo y Gertrudis" donde expone sus teorías acerca de la reforma social a través de la educación, haciendo énfasis en lo que hoy se retoma: la educación es un proceso que no se constriñe a la escuela. Gertrudis educaba a sus hijos en su casa, aprovechando las ocasiones que brinda la rutina diaria. Ella establecía ambientes de aprendizaje para lograr que sus niños comprendieran conceptos, practicaran algoritmos y escribieran su realidad.

 

2.- Los problemas que aquejan a nuestro país son enormes, pero no es nuevo que los profesores damos cuenta de ellos en carne propia: espacios insuficientes e insalubres para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, bajos salarios, inseguridad, escaso o nulo apoyo de los Padres de familia, entre otros retos que enfrentamos en la realidad, no en la teoría.

Ahora se nos pide desde la Federación que demos cuenta a través de la transversalidad de situaciones que escapan de nuestro radio de acción y de las que siempre hemos sido tan conscientes como que las hemos vivido y lo seguimos haciendo, en carne propia.

 

3.- Desde el curso básico del ciclo escolar pasado, 2010-2011,  podemos observar , como lo dice la autora del primer texto, Jakeline Duarte, el declive de la hegemonía de la institución escolar, cuestión en la que pretendo tomar distancia desde ahora.

 

La institución escolar es una célula con vida propia , cuya función, además de ser formadora es certificadora de aquellos saberes que garantizan que el alumno tiene los conocimientos para acreditar el grado o su educación primaria. Este enfoque tampoco es nuevo, en el Brasil de Freire, de los años 60´s, se evidenciaba que escuela y los libros eran vehículos de adoctrinamiento de las masas, por lo que Paulo educaba en cualquier espacio, convirtiéndolo en un verdadero ambiente educativo, pero para Paulo no existía la figura del Maestro, sino del Educador, ni la del alumno, sino la del educando, en el marco de un proceso de enseñanza aprendizaje muy particular, en el cual "nadie enseña a nadie, los individuos se educan unos a otros en comunidad"

 

Sin embargo, los tiempos actuales reclaman otras miradas en el contexto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que está disponible para profesores y alumnos a través de los mass media. 

 

Hoy, el padre de familia que envía a su hijo a la escuela sabe que una buena educación NO es sinónimo de bienestar económico o de un empleo seguro a futuro y que los muchos años de estudio y de asistencia a la escuela les proporcionarán herramientas que ya no son tan bien valoradas por el común de las personas como antes. Bajo el esquema de la RIEB, la educación compite , igual que muchas otras cosas, como una mercancía más.

 

4.- El papel del maestro, desde la perspectiva de los ambientes de aprendizaje, en el contexto de la RIEB, se reduce a un mero "agente educativo" y al alumno se le reduce a un "usuario" que utiliza (en el extremo de la pragmática) los conocimientos en su vida diaria.

Es pertinente recordar ahora, que todos nosotros, incluyendo aquellos intelectuales del campo educativo que "dictan sentencia" de las condiciones en las que los profesores debemos llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, fuimos formados bajo el esquema tradicional del paradigma conductista que privilegia la enseñanza, la disciplina y el valor de la escuela como "sistema cerrado".

Esto significa que somos particularmente sensibles al impacto de las ocurrencias institucionales para denominar a los docentes: “docente-investigador, guía, facilitador, agentes educativos”, como si el simple hecho de llamarnos profesores no tuviera implícita la parte profesional del quehacer docente.

 

Somos profesores porque nos desempeñamos como tales, no por ser investigadores de nuestra propia práctica, guías, facilitadores o "agentes educativos". La profesión docente va más allá de adjetivos calificativos que algunos enfoques pedagógicos utilizan para "etiquetar" nuestra labor bajo ciertas miradas teóricas "especializadas".

 

¿POLÍTICAS PÚBLICAS EN MATERIA EDUCATIVA?¿HAY PROYECTO EDUCATIVO DE NACIÓN?

 

Cada vez que recibimos un curso, algunas preguntas pertinentes que surgen de estas iniciativas gubernamentales, son: ¿dónde estamos? y ¿hacia dónde vamos? Cabe recordar que con la Revolución mexicana, llegó la buena nueva de la escuela rural mexicana: Vasconcelos, Rafael Ramírez y otros grandes educadores querían construir una escuela nueva y llevarla al pueblo, pero sucedió que los maestros normalistas eran insuficientes, por lo que la política pública en materia educativa estuvo enfocada en la creación de brigadas, misiones y formación y reclutamiento de maestros. En el período de 1940 a 1978, la política pública en materia educativa centró sus fuerzas en la expansión de la infraestructura educativa, de 1979 a 1982 el lema fue "Educación para todos", pero hasta ahí no había llegado una reforma curricular como la ocurrida en 1993 en el periodo de Carlos Salinas de Gortari y la sucedida en 2008 en el enfoque por competencias de la RIEB, pero a diferencia de la modernización educativa propuesta en el contexto de liberalismo económico que caracterizó ese periodo de la vida nacional, en estos momentos se pretende exponer a las escuelas a recibir un sin fin de cargas adicionales adicionales, todas juntas, todas importantes y todas en corto tiempo. ¿Qué sucedió el ciclo escolar anterior 2009-2010?  Que los docentes nos sentimos rebasados por la "cursitis" en cascada organizada desde el gobierno federal.

 

Curso tras curso, acompañado de un diplomado en el contexto de la RIEB en un esfuerzo gubernamental por "profesionalizar" la práctica docente. Los que dirigen los destinos en materia educativa en nuestro país olvidan que nos avala la práctica docente diaria al frente de un salón de clases, donde aprehendemos (con “h” intermedia) y formamos al educando, al punto de considerarnos también (como alguna vez Freire lo hizo) parte del proceso de enseñanza-aprendizaje.

 

No se pretende expresar con esto, que los temas transversales no sean importantes, sin embargo, se pretende expresar aquí que no todas las iniciativas que llegan a las escuelas para promover su mejora son positivas ni convenientes y que algunas representan una inversión de esfuerzos, tiempo y recursos que pueden no llevar a nada si en la decisión han influído razones que tienen que ver sólo con aquietar la presión de la sociedad  o para parecer que se tiene un sistema educativo innovador al conseguir más recursos; ya que estas situaciones plantean graves riesgos si no se sabe qué grado de prioridad tiene el cambio que se quiere promover respecto del cumplimiento de la tarea fundamental de la escuela, sobre todo cuando lo que se requiere es mejorar la enseñanza y el aprendizaje: la prueba de enlace es un ejemplo que ilustra perfectamente todo lo anterior.

 

Lo último que comentaré al respecto de los contenidos transversales que se pretende que sean vehiculados a través de los ambientes de aprendizaje en la escuela, es que existe la sensación de que las instituciones educativas son "el saco en el que todo cabe": problemas de migración, de salud, adicciones, lucha contra la violencia, etc, y se acepta en esta disertación la parte de responsabilidad que toca a la escuela, pero terminaremos con esta reflexión ¿cuál es la parte que toca al gobierno , a la familia y a la sociedad en general, en estas problemáticas sociales?