columnas

Inocencia perdida, crónica de un sicario

Enrique Navarrete

@enronava
mié 22 feb 2012

Hace un par de días tuve la oportunidad de mirar una entrevista que cierto medio de comunicación realizó a un niño sicario al servicio de los zetas, en la cual, se deja ver la cruda realidad por la que hoy en día tienen que pasar muchos niños y jóvenes a falta de oportunidades de estudio y/o empleo a raíz de la pobreza y la desigualdad social que ha imperado en nuestro país durante décadas.

Tengo 16 años, me dedico a ser sicario de los zetas . . . Esta es la historia de Luis, un joven que a raíz de su falta de interés por la escuela y los problemas familiares, hizo realidad uno de sus máximos anhelos tras ser invitado por uno de sus amigos, convertirse en sicario.

No terminé la prepa, mi papá me dijo que tenía que trabajar y me regañaba, tenía que dar dinero para la comida y fue ahí cuando empecé a tener problemas con él, yo salí a buscar trabajo y no me daban, por lo que decidí reclutarme como sicario y comenzar a ganar Seis mil pesos a la quincena, dinero con el que gané el respeto de mi familia.

Estas son algunas de las palabras de un joven que sentado en una silla de madera con las manos esposadas, asegura que al formar parte de este grupo delictivo pudo encontrar una familia, en la que de no haber sido detenido, sin duda volvería a jalar el gatillo a pesar de sentirse arrepentido.

Sin embargo, en la mente de Luis quedan algunos recuerdos como los consejos de su madre, la bendición que le daba cada vez que salía a trabajar, así como el recuerdo de su último cumpleaños, en el que su mamá lo abrazó y le puso las mañanitas para después acompañado de sus amigos, disfrutar de una comida.

Desafortunadamente esta es la realidad de nuestro país, una realidad donde el crimen organizado saca ventaja de un hecho social para reclutar jóvenes, que a falta de cariño en el entorno familiar, así como la falta de oportunidades de estudio y/o empleo, se ven tentados por el dinero y el poder.

Lo cierto es que así como Luis, miles de niños y jóvenes están expuestos a esta problemática social que hoy en día ha dejado más de 60 mil muertos en poco más de 5 años, la falta de políticas públicas y el rezago educativo, son solo algunos de los múltiples factores que hoy en día tienen a México anclado en la violencia y la desigualdad social, si bien el gobierno no es cien por ciento culpable, la educación y la impartición de valores desde casa son fundamentales para construir un mejor futuro para nuestro país.

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