Hace algunas semanas escribí una crónica sobre la Marcha Nacional encabezada por Javier Sicilia, quien a raíz del asesinato de su hijo convocó al pueblo mexicano a manifestarse pacíficamente en rechazo a la guerra fallida de Felipe Calderón contra la delincuencia organizada.
Recuerdo bien que antes de comenzar su discurso, el escritor y poeta exigió enérgicamente a Felipe Calderón la renuncia del Secretario de Seguridad Pública Federal Genaro García Luna, esto como muestra de buena voluntad en apoyo a la marcha y el malestar de los mexicanos.
Como era de esperarse, la renuncia de García Luna no fue presentada y a dieciocho días de aquella consigna en la plancha del zócalo capitalino, la Policía Federal presentó ante los medios de comunicación al presunto asesino de su hijo, “ El Negro Radilla” .
Si bien con esto se hizo justicia, el motivo de la marcha nacional no era solo para exigir el esclarecimiento del asesinato del hijo del escritor, sino también para exigir justicia por la muerte de los 49 niños de la guardería ABC, los asesinatos de la activista Marisela Escobedo y su hija Rubí Marisol entre otros.
Aunado a esto, el pasado 19 de mayo Genaro García Luna recibió por parte del Presidente de Colombia Juan Manuel Santos, la medalla al mérito por sus labores contra el narcotráfico violando con esto el Artículo 37 Constitucional en su Inciso C Fracción III, el cual estipula que la ciudadanía mexicana se pierde por aceptar o usar condecoraciones extranjeras sin permiso del Congreso Federal o de su Comisión Permanente.
Sabiendo esto, Javier Sicilia tendría un buen motivo para exigir la renuncia de quien hasta hoy no ha sabido desempeñar el cargo de Secretario de Seguridad Pública Federal ya que con más de 40 mil muertos en lo que va del sexenio de Felipe Calderón, la “Seguridad Publica” de los mexicanos solo ha sido una demagogia.
La incógnita ahora que se ha resuelto el detonante de una mega marcha es: ¿Y ahora que sigue? ¿Javier Sicilia exigirá a Felipe Calderón la misma justicia para los niños muertos en la guardería ABC o para Marisela Escobedo y su hija Rubí Marisol? O simplemente sucederá lo que es costumbre en México, la justicia se aplica solo para ricos y famosos.
Esperemos que la buena voluntad de los miles de mexicanos que fueron participes en la Marcha Nacional no haya sido utilizada con fines personales o políticos, y que así como el día de ayer la justicia mexicana presentó a un asesino, puedan hacer lo mismo con los que hacen de México un estado violento e inseguro.
El propósito de la Marcha Nacional es hacer justicia a nuestros muertos, no permitamos que la justicia para estos quede en el olvido y la impunidad. Dejemos de admirar a Egipto, Túnez, Libia y España y hagamos de la Marcha Nacional un verdadero cambio para México.
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